“(1)”
“La
oposición entre contemplar y aferrar aparecerá en sus
lecturas de la literatura argentina como una duplicación de la
antinomia conceptual entre exclusión del contorno, mirado desde
la exterioridad de un pensamiento puro, que lo describe sin participar
en él, y la inclusión, la integración del contorno
en la propia problemática y que afecta no solo los temas sino
sobre todo la forma de tratarlos.”
Silvio Mattoni, Viñas: el contorno del ensayo.
“Viñas
es un intelectual de izquierda que presenta una imagen pública
precisa y nítida. Esa imagen responde a una realidad innegable.
Pero la literatura es una mediación peligrosa cargada como está
de una plurivalencia estricta y difusa a la vez. Viñas ha intentado
crear a través de la literatura una visión crítica
del medio que conoce para mostrar los fenómenos de la alienación,
pero al mismo tiempo y por efectos de esa misma alienación ha
evocado su propia realidad fantasmática. Una escritura que debe
ser interpretada como violenta por propia postulación –
como falsamente violenta – nos permite connotarla como una escritura
masculina insertada en la categoría de los Dueños, de
los Poseedores, que intenta violar a la masa femenina de los lectores.”
Nicolás Rosa, Sexo y novela: David Viñas.
“¿Qué
veo de ti sino la estela de tus actos, y qué recojo de tus actos
sino las cenizas de tu presencia?”
Enrique Symns, Arde tu vida.
“Usted
vio que los ojos se me llenaron de lágrimas (lágrimas
que cayeron en las arvejas de mi plato).”
Victoria Ocampo, citada por Marcos Mayer en una columna.
“Es
el amor, tendré que ocultarme o huir.
Crecen los muros de la cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa mascara ha cambiado, pero como siempre, es la única.
De qué me servirán mis talismanes:…”
Jorge Luis Borges, El amenazado.
“Susana
Giménez.
La diva que sufre por amor.
Como si fuera una jugada del destino, las grandes mujeres tienen historias
sentimentales tormentosas. Y muchas veces salen heridas. Susana es una
de ellas. ¿Por qué? Se lo contamos en un informe especial”
Tapa de revista Quién.
Estábamos
todas en el gym, que queda en Corrientes, a pasos de la boca del subte
de la estación Medrano. Estábamos haciendo gimnasia aeróbica:
Guada, Sarakey, Rulos y Fetiche, Bombón de Roquefort, Hello Kitty,
Camila, Eduardo Romano, Charles Bronson y yo. Cuando terminamos fuimos
todas a las duchas, mientras Hello Kitty nos contaba que estaba enamoradísima
de su novio editor, pero que estaba desesperada porque éste la
tenía chiquita, muy chiquita. Charles Bronson apuntó su
implacable mirada crítica hacia las calzas de Hello Kitty y le
preguntó, ¿no será que vos sos muy argolluda, nena? Mientras
se quitaba las calzas fucsias Edu Romano para ducharse reflexionó:
el diálogo que estamos manteniendo me recuerda cierta tradición
picaresca de la literatura argentina, que va desde el circo criollo
y el folletín que estudia la Coca Sarlo a Copi y pasando por
la producción cuentística de Roberto Fontanarrosa, y claro
no habría que olvidarse aquí del teatro consert de Gasalla
y Perciavalle, como tampoco de las películas de Olmedo y Porcel,
¿no? Bueno, pará un poco loca, dijo Rulos y Fetiche, Hello Kitty
nos está contando un dramón y vos nos salís con
un teórico tuyo. Sarakkey, que no la puede ni ver a Rulos y Fetiche,
la odia, le salió al cruce, che, che, che, para un poquito, porque
Edu lo que está haciendo es encuadrar el tema dentro de la teoría
literaria, dentro de una tradición, o si querés está
haciendo un trabajo genealógico a lo Foucault, eh, para desde
ahí desarmar los fragmentos del discurso amoroso que la tienen
a mal traer a Kitty. Bombón de Roquefort, al ver que la cosa
se ponía caliente y sacando a lucir su espíritu de madre
conciliadora, de madre dictatorial y amorosa del Conurbano Bonaerense
dijo: chicas, chicas, por qué en vez de pelearnos no aprendemos
a escucharnos y respetar a las otras. Sí, yo opino lo mismo,
dijo Camila, igual, como supo decir alguna vez María Teresa Gramuglio:
"la única verdad de la milanesa, es la milanesa". Y
Guada, para calmar las aguas, nos invitó a todas a su depto.,
que queda a un par de cuadras del gym, a merendar. Así que nos
terminamos de duchar y fuimos todas para allá.
Pero,
al salir del gym, nos cruzamos con punkysaurio Fogwill, que salía
también de ahí, de hacer natación, y al vernos,
a todas juntas, con los pelos mojados, cada una con su bolsito, perfumadas,
con nuestros cuerpos moviéndose como panteras en medio de la
horrible calle Corrientes y con un hambre en los ojos que destila cierto
plus químico después de hacer gimnasia, no pudo menos
que darse vuelta al pasar nosotras a su lado y le dijo a Sarakey, encandilado
por sus ojos, uno de esos piropos que te gritan los camioneros – no
cito el que le dijo Quique acá a Sarakey porque
no me acuerdo de ninguno ahora. Igual Sarakey se quedó dura en
el lugar(2), como deconstruyendo
lo que le acababan de decir. Y Charles Bronson, indignado, saco de su
bolsito Ona Saenz la Magnun 44 y lo empezó a correr a Punkysaurio
que se subía a un taxi. El taxi arrancó y Charles Bronson
empezó a correr por el medio de la avenida Corrientes, entre
medio de los autos, disparando. Las cinco balas del primer cargador
impactaron en el capot, el vidrio trasero, pero no lo detuvo y el taxista
aceleró. Charles volvió a cargar su Magnun y apuntó
a una de las ruedas. El tacho se desvió para la izquierda, chocó
contra un Megan y se incrustó contra la vidriera de un negocio.
Charles Bronson, con el arma en alto, corriendo entre el caos que era
ahora la avenida Corrientes, llegó hasta el taxi, y cuando vio
que Punkysaurio estaba saliendo a gatas del auto, sangrando, con vidrios
en la cara, se miraron un instante, y él dijo, proceda, y lo
fusiló. Después volvió a la esquina de Corrientes
y Medrano donde lo esperábamos y nos preguntó si ya habíamos
comprado facturas para el mate.
Cuando
llegamos al departamento de Guada, estaban en el comedor Hernán
Sassi, su novio, y Juan Pablo Liefeld, uno de los tarados del consejo
editor de el interpretador (3),
que no me aguantan, viendo la entrevista que le hizo por cable Maria
Pía Lopez a Ernesto Laclau. ¡Qué aburridos y opacos que
son esos dos flacos, esas Chicas de Letras que no saben hablar de otra
cosa que no sea libros e intelectuales!
Pero
la cosa no terminó ahí, no. Hernán, haciendo gala
de su mal humor y su machismo a ultranza, empezó a gritale a
Guada, que qué se creía trayendo sin avisarle a una manada
de cotorras insoportables. Cuando la cosa no dio para más, Charles
Bronson, bufando, cansado en su papel de vengador anónimo, se
acercó a Hernán, le hizo dos tomas de karate y éste
quedó en el piso desmayado. Después lo obligamos a Juan
Pablo Liefeld a llevar a su amigo a la pieza y Charles Bronson le dijo
rajá, turrito, rajá.
Después
pusimos la pava para el mate y empezamos a devorar las facturas. Entonces,
ahí, salió el tema de Viñas y Solita. Hacía
un par de meses que Viñas había vuelto a salir con Solita
y desde entonces lo veíamos a David cada vez más consumido,
hecho pelota. Las posiciones eran dispares frente a lo que opinábamos
de Solita, el campo intelectual estaba dado y las diferentes posiciones
ponían en un máximo de tensión a las partes, estaban
las que opinábamos que Solita era una mina macanuda y las que
opinábamos que era una concha insoportable e insaciable.
En
eso estábamos cuando sonó el teléfono del departamento
de Guada. Ella atendió y me dijo que era para mí.
Era
Jorge Panesi y me pidió si podía pasar por su casa porque
tenía que ir a Liniers por un asunto importantísimo y
no quería ir solo. Le pregunté de qué se trataba
y me respondió por teléfono no te puedo contar, nena.
Así que me despedí y fui para Palermo. Jorge me estaba
esperando en la puerta, fumando un pucho.
Qué
pasó, le pregunté.
Aaah,
se quejó cansado, qué difícil es ser una Chica
de Letras. Busquemos un taxi que llegamos tarde y ahí te cuento.
Ya
en el taxi, Panesi me contó.
Vamos
a lo del hermano Juan, Maestro indígena Aymara, Elsa, a consultarlo
por el tema de Viñas y su nueva novia. Vos viste que desde que
volvió a salir con Soledad Silveira está cada día
peor. ¡Y para colmo mi control remoto devenidor se rompió!; y
hasta dentro de un mes no me lo arregla el servis, así que no
me quedó otra que hablar con Schettini y éste me recomendó
que hablara con el Hermano Juan, que él cada vez que tenía
un problema acude al Maestro y se lo solucionaba. Bueno, mirá,
yo huelo algo raro acá, pero no sé qué es, a mí
se me hace que viene por el lado del Bibliotecario Lito Cruz y su delfín
PCPC-Chapatin, que quedaron calentitos los panchos desde que les arruinamos
el magnicidio de Bush en Mar del Plata. Pero viste, desde que se me
rompió el control remoto estoy como Popeye sin sus espinacas,
o si querés como El hombre Araña sin tela de araña.
El
hermano Juan parecía ser la persona indicada para esto, me señaló
Panesi, dándome un volantito que leí con atención,
mientras con una lapicera iba marcando los semas, los códigos
proairéticos, los códigos culturales, el campo simbólico
y el código hermenéutico.
El
volantito decía:
¿Tu
pareja es infiel? ¿Cambió y se alejó tu ser amado o amada
día por día? ¿No tienes suerte en el amor, trabajo? ¿Fracasas
en los negocios? Si el dinero se te va como sal y agua, si tienes dudas
consulta estos y otros temas.
Y
di vuelta el volantito:
Si
te humilla y te es infiel, solución a todos los problemas en
el amor, único experto que hace volver rápido al amor
alejado. Atracción-retorno y amarres poderosos y en forma definitiva,
aun si te ha sido infiel, engañado, traicionado (él) (ella).
Fuerza
indígena.
Secretista
de rituales y conjuros poderosos que llegan a la mente y al corazón
de quien amas para que seas el único amor de su vida. Traeme
sólo una foto, el nombre o una prenda y recuperarás la
felicidad perdida 100% asegurado, inmediato. ¿Si Usted no avanza, no
prospera? Abre: caminos, florecimientos, casas, negocios, talleres y
toda la mala racha. El Maestro: trae la buena suerte, guía y
orienta sobre su destino amoroso, libera y protege de maleficios, experto
en dar contra a tus enemigos.
Cuando
terminé de leer y subrayar prolijamente todo el texto Panesi
me miró esperando una conclusión.
Jorge,
le dije, creo que es la persona indicada para nuestro asunto.
El
taxi nos dejo en Ramón Falcón al 7054, tocamos timbre
y nos recibió el Maestro.
Lo
primero que hizo luego de darnos la mano y hacernos pasar fue preguntarnos
por Schettini, ¿cómo anda ese loco?, hace tiempo que no me visita,
díganle cuando lo vean que se dé una vuelta así
le tiro las cartas, y se hecho a reír, frente a nuestro desconcierto,
que nos miramos sin entender el chiste. Después nos hizo sentar
y nos pidió algo de David y Solita para empezar a preguntarle
a las cartas. Panesi sacó de su bolsillo del pantalón
unas medibachas de Solita y un calzoncillo de Viñas, que puso
sobre la mesa.
El
maestro Juan, estudió las prendas, las olió, estaban usadas,
anotó unas preguntas en un cuadernito, encendió una vela,
nos pidió que no habláramos y empezó a rezar. Así
habrá estado media hora. Luego volvió a escribir más
preguntas en su cuadernito, sacó un mazo de cartas, le pidió
a Panesi que cortara el mazo en dos, mezcló y empezó a
tirar cartas sobre la mesa.
Una
vez que puso 9 cartas sobre la mesa, se quedó estudiándolas
y movió la cabeza contrariado.
¿Pasa
algo grave, ve algo fatal, Maestro?, preguntó Panesi.
No,
es que me olvidé de ir a comprar puchos y yo sin puchos no puedo
trabajar. ¿Alguna de ustedes fuma?
Yo
puse mi atado de Gitanes sobre la mesa y él encendió un
cigarrillo con la vela y se quedo media hora fumando un cigarrillo tras
otro mientras leía lo que le decían las cartas.
Después
habló.
Miren
chicas, nos dijo, las cartas nunca mentir. La cosa venir así.
Las cartas me dicen que a ustedes odiar gente muy mala de la carrera
de sociales, ¿mentir las cartas o le están batiendo la justa,
eh?
Movimos
la cabeza aprobando y él siguió.
Parece
que un tal Atilio Botón que manejar un lugar que llamar Cacos
y que no soler ir nunca a dar clases a los teóricos donde ser
titular pero estar todo el tiempo hablando de revolución y sujeto
y otras bananas en lo de la Tía Quiroga y lo de Aliverti y otros
programas del mundo mediático-cultural y ser compinche de correrías
de unos tales Líto Cruz y Chapatin engualichó al dueño
del calzoncillo que traerme ustedes para hacer mal a Chicas de Letras.
Por lo que decir las cartas, la dueña de las medibachas es una
ninfómana y contratar Atilio Botón para matar a puro sexo
a Viñas. Es clarísimo que Viñas estar engualichado
con vulva depredador. ¿Ustedes ver película de Arnold Schwarzenegger:
Depredador?, bueno, estas vulvas depredador ser malas como el depredador
de peli y sólo un Schwarzenegger poder sobrevivir a su hambre
desmedido. Ahora yo no se qué hacer, ya que esta vulva depredador
estar protegida por magia negra de la bruja Mary, que atiende a un par
de cuadras de acá y sus poderes ser más avanzados y sofisticados
que los que tener Maestro Juan, porque ella trabajar con poderes del
Rey de las Tinieblas.
Jorge
y yo nos miramos desoladas.
Momento,
momento, dijo el Maestro, igualmente yo tener solución, pero
esto salir mucha plata.
Panesi
hizo un gesto como que por la plata no había problem.
Ok,
dijo el maestro. Ustedes tener que ayunar tres días y rezar unas
oraciones que ser mágicas. Al cuarto día si todo salir
bien... aunque yo no saber si poder cumplir objetivo, porque repetir
que el engualiche es un amarre muy heavy, pero hacer todo lo posible.
Los
tres días siguientes seguimos a rajatabla las indicaciones del
Maestro Aymara. Y cuando me desperté al cuarto día puse
la pava para el mate y sintonicé al negrito Oro en la radio más
potente y escuchada del país. Éste justo estaba terminando
de contar un chiste sobre un piquetero homosexual y después le
pidió a Marcela Tauro que le contara un chimento. Esta contó
entonces que Solita acababa de firmar anoche un contrato con una productora
española para filmar una película allá, que debía
viajar en los próximos días y que la filmación
que la tenía a ella por la heroína la tendría ocupada
full time en ese país no menos de 6 meses.
Enseguida
marqué el numero de Panesi y le conté la buena nueva.
Jorge no lo podía creer y me dijo, este Maestro Juan es un fenómeno
y yo que dudaba de sus poderes, hoy mismo lo llamo y le pregunto si
puede hacer algo para que deje de comer galletitas todo el tiempo y
me haga bajar de peso.
Como
anunció la Tauro, Solita partió a España ese mismo
día, dejándole a Viñas en su contestador automático
un mensaje que decía: David, el amor va y viene, la guita no,
así que me voy a España, suerte.
Una
semana después, estaba en Platón tomando un Fernet con
Camila, Charles Bronson, Bombón de Roquefort, Sarakey y Rulos,
discutiendo si el mozo que nos atendía se parecía o no
a Copi. Yo y Bombón de Roquefort insistíamos que era igual
y Sarakey, que ya estaba bastante entonada y se le patinaban las eses,
nos empezó a explicar por qué nuestra voluntad de mímesis
estaba viciada de realismo inverosímil.
Después
cruzamos enfrente, al Boli-Shopping-Puán y lo encontramos a Viñas
al lado de un puesto de ropa deportiva trucha, sentado, mirando el vacío.
Qué
hace Viñas, lo saludó Bronson.
Meandros,
lecho, afluyentes y emboscaduras, dijo Viñas sin dirigirse a
nadie en particular.
¿Está
bien, se siente bien?, se preocupó Camila.
Decepción,
regreso y descendencia estética.
Che,
che, che, paren un poquito, el Viejo esta re-mal Chicas, se preocupó
Sarakey.
Esclavatura
y piedad: salario, tiempo y silencio.
¿Viñas,
quiere ir a tomar algo enfrente? Nosotras lo invitamos y nos cuenta
qué le pasa, dijo Rulos y Fetiche.
A
ver mami, ¿cómo venimos de tetas?(4)
¿Qué?,
preguntó desconcertada Rulos.
Apelaciones,
excursión y platonismo.
Qué
hacemos, preguntó preocupada Hello Kitty.
La
secuencia general, siguió Viñas, por lo tanto, ha sido
la siguiente: en principio un programa que implicaba una voluntad de
síntesis; a continuación se va marcando una oposición
entre lo referido a Europa, al allá y lo que remite a lo inmediato;
en un tercer momento el primer núcleo se impregna de elementos
idealistas acentuándose los ingredientes concretos en el otro
extremo; la polarización está planteada; ya no es estructura
sino dogma: lo que apela a Europa se valida en detrimento de lo contado
a lo inmediato. ¡EL BIEN Y EL MAL! ¡EL BIEN Y EL MAL¡ ¡EL BIEN Y EL
MAL! Literatura... amor... realidad... parafraseando a Cris Miró
en los Roldan: mujer mala si no te sirvo matame! Y se largó a
llorar desconsoladamente.
Verlo
a Viñas llorar para nosotras imagino que generó la misma
angustia y desconcierto que podría haber generado a los ejércitos
de Alejandro Magno verlo llorar: una soledad infinita.
Pero
justo en ese momento entraba a Puán, abriéndose paso entre
un mundo de gente y puestos de ropa y audio y comida, Panesi, con un
paquete envuelto en diarios bajo el brazo, y la china Ludmer.
Panesi
nos llamó aparte y nos dijo: desde que lo dejó Solita,
el Viejo ha ido de mal en peor. Por eso fui de nuevo a lo del Maestro
Juan y me dio un amuleto mágico que cura los males de amor. Vamos
Chicas, sean buenas, ayúdenme a llevarlo a David al baño.
Entre
todas logramos convencerlo que tenía que lavarse la cara y que
no podía andar por la facu hecho un trapito. En realidad, más
que convencerlo, se dejó llevar. El Viejo estaba tan entregado
como el cónsul Joeffrey Firmín de la novela Bajo el volcán,
ese fatídico y doloroso Día de los Muertos de 1938.
Una
vez que entramos al baño, Panesi cerro la puerta con llave, para
que nadie molestara.
Ninguna
de nosotras entendía muy bien de qué venía la cosa
y nos lo quedamos mirando expectantes -salvo Viñas que murmuraba
incoherencias-, ahora dedicadas a Sebreli que lo acusaba de gorila,
pero bien que había usufructuado la erotización del cabecita
negra que les otorgó el General.
Entonces
Panesi sacó un sorete enorme que guardaba envuelto en hojas de
diario(5).
David,
dijo, ahora nos vamos a fumar este sorete y vas a ver que, como decía
Roland Barthes, el amor después del amor quizás se parezca
a este rayo de sol.
Viñas
lo miró. Compañero, para ser breve, apretando el bandoneón
para llegar al carozo del tango esencial, le diré que me siento
Borges el día que se murió el monstruo de su madre, y
se largó a llorar nuevamente.
Panesi
quemó la punta del sorete y chupo con fuerza. Retuvo el humo
lo más que pudo en los pulmones y luego exhaló el humo.
¡Uuuuh,
el sorete que me dio el condenado del Maestro Juan es dinamita! Tomá
Viejo, fumate un sorete y nos reímos de janeiro, y se dobló
de la risa Panesi.
Viñas
empezó a chupar y luego lo pasó al resto.
Al
rato, estábamos todas hablando a la vez, sin escucharnos, riéndonos
de lo que el resto no decía.
Entonces,
Viñas, ya repuesto, olvidado de su pena de amor, dijo, ¿y si
escribimos boludeces en las paredes del baño?
Loco,
está buenísimo, dale, escribamos boludeces, se enganchó
Ludmer, que no paraba de fumar como loca el sorete.
Che
paren, se quejó Bombón de Roquefort, a mí no me
pegó.
¿Segura?,
preguntó Camila que no podía parar de dar vueltas carneras.
Sí,
loca, no me pegó, no me pegó, no me pegó, ¡no me
pegó! ¡no me pegó!
Y
todas nos empezamos a reír y a repetir, ¡no me pegó! ¡no
me pegó!
Y
al grito de ¡no me pegó! entramos en uno de los cuartos de baño,
y otra sacó un fibrón.
A
ver qué ponemos, pregunto Sarakey. Ya sé, dame China el
fibrón.
Ya
quiero
coger
tengo 20 y soy virgen.
Jajajajajajajajajajaja,
reímos todas.
Dame,
dame, reclamó el fibrón Rulos y Fetiche.
No
todo se limita
al
sexo
¡¿Quenos
pasa?!
Viñas,
ya animado, dándole unas palmaditas en la cola a Rulos la hizo
a un lado y le quito el fibrón.
Todo
parece adelantarse
"
se limita al sexo.
¡Qué
hay! No hay nada
mas
hermoso q´ el amor.
No
hay nada más maravilloso
que
perder la virginidad
estando
enamorada, se disfruta
más.
Q´ tengas 20, 25 años,
no
importa demasiado. El
amor
verdadero sabrá
recompensar
ese tiempo...
es
el amor, la base de
nuestros
sentimientos,
él
es un ángel bello y
eterno,
que posee alas
azules
y depende de
nosotros
q´ alce un
gran
vuelo.
Dejate
de joder Viejo, jajajajaja, se rió Panesi y le quitó el
fibrón a Viñas.
El
amor
sin
haberla
visto
no
es negocio.
Yo,
yo quiero escribir, se entusiasmo Bombón de Roquefort.
Ma´que
beca de apuntes
Beca
p´al porro.
Y
otra escribió.
Es
un baño
q´
funciona.
Y
la china.
Lacrimosa
(tilo
mi único y
fiel
comp..)
Y
otra escribió destornillada de la risa.
Probá
la
marih
después
contame q´ es
único.
Y
así seguimos escribiendo, por ejemplo:
Me
das pena
x
q´ sos fracasada y
dependés
de algo
para
vivir
allá
vos
suicida.
Si
bien falta
expresividad
en este
mensaje,
su significado
es
muy claro,
coincido.
Único?
Único va a ser cuando
se
mueran x fumar esa
garcha
drogones de
mierda...
que se hacen
los
locos la concha
q´
los re parió?
Cuando
no puedas ni cruzar 2
palabras,
cuando la gente no te
de...
ahí vas a ser único....
Entendé
que te quema!!
La
mente!
No
te drogues!
Salvá
esta sociedad!
Y
así fue como un día se nos ocurrió a las Chicas
de Letras empezar a escribir cositas en las paredes del baño.
Y desde entonces es un vicio, como masturbarnos.
Elsa
Kalish
elsakalish@yahoo.com.ar
NOTAS
(*)Las
personas o instituciones citadas en este texto, como lo que se opina
sobre ellas, debe ser entendido en el contexto de una operación
masturbatoria propia de una chica de Letras. Buscar en esta operación
–palabra que, como dice Jorge Panesi, no hay chica de Letras y
aledaños que no le guste hacer proliferar– agravios gratuitos
sería un despropósito, ya que lo único a lo que
se aspira al efectuarla es a encontrar el placer –¿o el
goce?– de hablar mal del prójimo para acabar
en el texto y sus voces.
(1)En
esta columna falta un epígrafe, el más importante, que
son las palabras de una tapa de la revista Paparazzi, que dirige el
gran Luisito Ventura. En la tapa aparecía Viñas del brazo
de Solita, ella sonriendo ante los flashes de las cámaras y el
Viejo Viñas como contrariado por la indiscreción de los
medios. La nota se titulaba, si mal no recuerdo, Sol de otoño,
y el copete decía algo así como Solita dejó a su
novio 20 años menor que ella por un ex 20 años mayor.
Prefirió dejar las aventuras fuertes por un amor más tranquilo.
Se los puede ver por restoranes y bares de San Telmo muy enamorados
y a los arrumacos. Es una lástima que no haya
podido conseguir la revista y citar las palabras precisas de Luisito
Ventura.
(2)La
chica Súper Poderosa Sarakey es de una temporalidad diferente
a la “normal”. Es como el cuento del león que un
día se despertó con un hambre atroz. Entonces reunió
a todos los animales de la selva y les dijo, bueno, hoy me levanté
con mucho hambre, pero para no comerme a ninguno de ustedes arbitrariamente,
van a ir pasando de a uno y me van a contar un cuento, y la tortuga
va a ser el jurado, si a ella le causa gracia el chiste, ok, no me lo
como, pero si no, me lo como. Entonces pasó el monito que contó
un chiste desopilante y todos los animales de la selva se desarmaron
de la risa. Pero la tortuga permació inmutable. Bueno, le dijo
el león al monito, a mí el cuento me encantó pero
a la tortuga no, así que perdoná pero te voy a tener que
comer. Y se lo comió. Después pasó la jirafa y
también contó un cuento desopilante que hizo llorar a
toda la selva de risa, pero la tortuga ni nada. Así que el rey
de la selva le pidió disculpas porque el cuento le había
encantado, pero era el rey y las reglas se debían cumplir, entre
otras cosas porque las había impuesto él, y se comió
a la jirafa. Después pasó la cebra y contó un chiste
malísimo, pero malo, malo, que no hizo reír a nadie, y
la tortuga empezó a reírse hasta que no pudo más.
Y el león asombrado le dijo a la cebra mirá, la verdad
que tu cuento me pareció malísimo, pero a la tortuga le
gustó, así que no te voy a comer. Y entonces la tortuga
que todavía no podía parar de reírse
le dijo al rey de la selva, jajajaja, no lo puedo creer, qué
bueno que estaba el cuento del condenado del monito.
(3)Escribo
esto porque se me canta en principio. Y después porque hay gente
como Juan Pablo Liefeld dentro del consejo editor de la revista que
me hace objeciones pelotudas a mi columna. Ojalá tengas huevos
para permitir que esto se publique y después, discutir conmigo
por escrito. Bueno por suerte hay otros en la revista que defienden
lo que hago. Y me gustaría decir algo más para la gilada
que se incomoda con mi columna, aunque algún día pienso
escribir en mi columna sobre ella y los efectos que ella provoca, esta
columna no es una editorial, no representa necesariamente a la revista,
es apenas una columna de una chica que participa activamente de la revista
porque cree en el proyecto de Juan Diego Incardona, así que todos
aquellos que tengan problemas con lo que yo escribo les pido por favor
que se dirijan a mí, yo soy la única responsable de todas
y cada una de las palabras que escribo. Mi mail está al
final de todas mis columnas. Desde ya al que no le gusta lo que escribo
puede no leerlo o leer buena literatura como es Borges o Pessoa o irse
al carajo.
(4)Acá
Viñas cita una pregunta frecuente que suele hacer Machuca, uno
de los tantos personajes que hace el talentoso del Árabe en el
programa radial Apaga la tele, por la Rock & Pop, y que conduce
el locutor Olmedo, un pibe que como locutor está bien pero en
cuanto se pone a opinar sobre la realidad política y social del
país, y suele hacerlo, enseguida muestra el barniz
mediocre progresista y reaccionario de la clase media argentina.
(5)Estoy
segura que cuando escribo vamos a fumarnos un sorete, toda la gilada
de clase media baja para arriba que va al cine, dice que lee, usa anteojos
de marco negro, ama el cine, se psicoanaliza, coge mal pero miente bien,
y sueña que está en Holanda y no en un país incendiado
y que seguirá eternamente incendiado, y mira I-Sat, cuando hablo
de fumar un sorete, sabe de lo que hablo. Y seguro se reirá y
pensará que estamos del mismo lado.