"Marx
postula que si pudiese haber un momento en que las acciones de los hombres
se ofreciesen en total transparencia ante su propia mirada realizadora,
ese momento no podría ser ningún momento presente. Siempre
se cuenta con un conocimiento inadecuado o incompleto de lo que se hace.
Los intereses últimos de la realidad son usurpados por sus mediaciones
imaginarias. Por eso, era menester descubrir qué ocurría
en ese plano imaginario. Parece tener vida propia, es la conclusión
de Marx. La imaginación usurpa las notas inmanentes del reino
de la realidad."
Horacio González, El archivo como teoría de
la cultura.
"Pero
nada tiene que ver el culo con la tempera..."
Tomás Abraham, Fricciones.
"¿Qué
es este sujeto, en una actualidad que ya no le encuentra significado
a la propia pregunta? En el tiempo de lo fragmentario, acotado, ilusorio,
especializado, virtual, producido, los matices de una subjetividad de
época flotan por encima de guerras, pestes, festivales intelectuales,
irrepresentatividades políticas, urbes atomizadas, partidos de
fútbol a toda hora, silenciosos juegos financieros que atraviesan
los meridianos, pantallas encendidas, datos increíbles de China,
hallazgos biotécnicos, y ella misma, en su figura incontrastable
como subjetividad, resuena como un contrasignificado. Sería lo
único que no es, ni ya podría ser.
Una
pregunta por lo tanto improcedente (...) ¿qué es hoy de las almas?"
Nicolás Casullo, Subjetividades en pena, cuerpos sin
historia.
"Pobre Marilyn / la angustia innata /se escapa / en el querer
ser /algo más que una cara bonita. / Repica /el taconeo de fondo
/la eterna ambivalencia / de no saber quién sos: / letras y noche
/ uñas pintadas / medias italianas / anteojos de intelectual.
/ Deberías saberlo: / diamantes y pieles / no
se permiten en Puán"
La Chica Súper Poderosa Rulos y Fetiche, Pobre Marilyn.
"...la realidad, convertida en eterna cantera, promovía
desbordes épicos de matices dementes."
Margarita Martínez, Traducir, interpretar, escribir.
"Las
olas y el viento / sucundun sucundun / y el frio del mar / yalalalalaaa
/
el
frió de tu alma / me hace tiritar / el viento y la arena / sucundun
sucundun / no me dejan ver / yalalalalaaa / que eres una ola / muy pronta
a romper /
tiritando,
caminando x la playa / veo la espuma de tu amor desvanecer..."
Donald, Las olas y el viento.
(1)Los
Pitufo-Bolivianos no son malos, son malísimos. No tanto porque
sean personas brillantes al servicio del mal, sino, porque son boludos.
Y los boludos son seres blindados ontológicamente a prueba de
eventualidades y contingencias. Pero los Pitufo-Bolivianos de Filosofía
y letras, son un caso aparte.
"No
se sabe" quién los hizo desembarcar en Puan 480, pero una
mañana estaban ahí y desde entonces han hecho devenir
Filosofía y Letras en un Boli-Shopping. Los Pitufo-Bolivianos,
como todo el mundo sabe, están en la pesada: piratas del asfalto,
drogas, prostitución, extorsiones, fundaciones que promocionan-financian-difunden
arte y pensamiento y lavado de dinero, secuestros, desarmadero de autos,
postgrados, sicarios, falsificación de moneda nacional y extrajera,
robo de órganos y últimamente se han dedicado también
a la clonación humana.
Pero
lo que sucedió el mes pasado con la venida de Bush a Mar del
Plata fue algo que superó toda lógica previsibilidad de
cómo operan los Pitufo-Bolivianos.
Todo
empezó con una asamblea general que se organizó en el
aula del subsuelo, Boquitas Pintadas. Estaba gran parte del profesorado,
del alumnado y de los puesteros del Boli-shopping. El tema a debatir:
la venida de Bush a la Argentina y qué posición debía
tomar la facultad con respecto a esto.
En
esa asamblea se escuchó de todo. De todo. Cada orador hizo un
balance general de los últimos treinta años – como mínimo
– de la relación Estados Unidos y Latinoamérica, y propuso,
desde que había que escribir un manifiesto hasta que había
que alquilar un barquito pesquero en el puerto de la Feliz e intentar
llegar hasta el portaaviones yanqui donde estaría Bush e intentar
coparlo.
Yo
estaba a un costado, junto a Panesi, Charles Bronson, Costa-Picachu,
La Chica Súper Poderosa Sarakey y mi primo Xxxxxx Xxxxxxx, que
estaba muy entretenido leyendo lo que leería el fantasma de Slovaj
Sisek – que fue en su momento ajusticiado y desfondado analmente, por
una bala de Magnun, que le profiriera la profesora Saítta. El
texto se titulaba así: Ideología, hegemonía y ostracismo,
o por qué en la poesía de Calamaro que va del Salmón
a los boleros se puede encontrar una forma de resistencia válida
en tiempos de oscuridad y soledad del sujeto social. Y el texto estaba
escrito en verso, era una larga payada, que el fantasma de Sisek leería
acompañándose de una guitarra criolla y que empezaba así:
Aquí me pongo a cantar / al compás de las chicas de Puan;
/ que al fantasma que lo desvela / una pena estrordinaria/ como el ave
solitaria / con el masturbar se consuela...
También
andaba por ahí, esperando para decir lo suyo, Alberto Giordano,
pero de esto no puedo decir nada, porque cuando César Aira se
enteró de que iba a escribir sobre todo esto me aclaró
que él tenía los derechos exclusivos para todo el mundo
de usarlo a Giordano como ficción; y después que el genio-idiota
– según palabras de Lupus Anal Sexy Boy en el suplemento cultural
que produce para la sinagoga Pagina/K– me increpó, pensé
bardearlo a él, pero ahí apareció Tomás
Abraham que me subrayó que no podía usarlo a Aira para
ficcionalizarlo, porque él había adquirido los derechos
y si los violaba iba a poner a los abogados de Random House Mondadori
a trabajar en mi contra. Y me aclaro Tomás, que del Aira real,
de carne y hueso, de todos los días, podía decir lo que
quisiera, pero del ficcional nada, porque él tenía los
derechos. A lo cual le hice notar que su argumento era tramposo, porque
si bien podía hablar del Aira real en cuanto lo pusiera en un
texto por muy real que fuera lo que dijera de él, automáticamente
estaría violando derechos de autor y me hizo "pito catalán"
y me dijo : "yo soy Pepe Galleta, el único guapo en camiseta"
y se fue a esperar su turno para alocutar sobre la venida de Bush.
Como
ya dije, en esa asamblea se dijo de todo. Enumero al azar algunas cosas
de las que se hablaron y téngase en cuenta que de lo que se trataba
la asamblea era la venida de Bush al balneario que Perón le expropió
a Borges y sus amigotes: obviamente de Perón, de Menem, de k
– no Martín, sino el otro, que no es Kafka tampoco, aunque también
se lo menciono a él -, de la postmodernidad, de Vietnam, Argelia,
Cuba, el Che, la globalización, el Papa, Aristóteles,
el rizoma, Maquiavelo, de que Derrida no se entiende – esto como chicana
encubierta a las clases de Panesi –, el FMI, los medios masivos de comunicación,
la revolución francesa, Monsanto, Sarmiento, Roca, Hegel, Hitler,
la guerra del Paraguay, los bucaneros ingleses, los desaparecidos, los
tigres asiáticos, y hasta uno coló el tema de la posibilidad
de que hubiera vida en otros galaxias. Lo llamativo era que los Pitufo-Bolivianos,
siempre elocuentes, se limitaron a escuchar a los demás, a tomar
apuntes, y a no decir ni mu.
Cuando
terminó la reunión, Panesi, le hizo una seña a
Charles Bronson, y éste nos dijo a Costa-Picachu, Xxxxxx, La
Chica Súper Poderosa Sarakey y a mí que lo siguiéramos.
Antes
de decir nada, al entrar en el departamento de Letras, Panesi fue a
su escritorio, agarró su ya legendario control remoto devenidor,
y lo hizo devenir a Daniel Link que estaba frente a la ventana haciendo
una performance de Flash Dance, un agente de la SIDE, y le pidió
que registrara si había micrófonos en el lugar. Luego
de revisar meticulosamente todo, Daniel-SIDE encontró 6 micrófonos
que desactivó y se fue a la puerta para custodiar que nadie interfiriera
en la charla que Panesi tenía que darnos.
El
tema era serio y Panesi nos habló con la gravedad que exigía
el tema. Nos dijo que se estaba cocinando un estofado pesuti-pesuti
y que los Pitufo-Bolivianos estaban detrás de todo esto. Que
se venía tejiendo toda una red de complot desde hacía
meses, donde estaban implicados agentes de la CIA, la Bonaerense, gente
de Al Qaeda, y el bibliotecario Líto Cruz y el doctor PCPC-Chapatín.
Frente a semejante mezcolanza de intereses y personajes, Charles Bronson
le pidió a Panesi que fuera más despacio y nos explicara
de qué venía la cosa para poder evaluar el cuadro de situación
y ver qué podíamos hacer nosotras.
El
tema era bien complejo y tardó un buen rato Panesi en desarrollarlo.
En principio, parecía que en el Norte había un sector
del poder que se le había ocurrido que era hora para sus intereses
bajarlo a Bush, como en su momento a JFK, porque éste ya no les
servía y estaban ansiosos de ocupar el lugar que le habían
facilitado conseguir. Entonces se pusieron en contacto con una facción
de la CIA y empezaron a organizar el magnicidio. Fue, ahí, que
se les ocurrió que el lugar ideal para llevar la operación
a término feliz era la cumbre de la Feliz. Esto por un lado les
daría a este sector del poder piedra libre en los Estados Unidos,
pero además, justificaría una intervención directa
del país del Norte en toda la región sudamericana. Para
esto se pusieron los agentes de la CIA en contacto con altos funcionarios
de la Bonaerense, que pensaron cómo armar y garantizar la conexión
local del complot, y es ahí que se acordaron de los Pitufo-Bolivianos.
Pero no fueron directamente a hablar con ellos sino con el bibliotecario
Líto Cruz y con su delfín el doctor PCPC-Chapatin. Se
sabe que estos están en buenos términos desde hace por
lo menos más de tres décadas con los Pitufo-Bolivianos
y que hace un tiempo quieren voltearlo a Panesi porque éste tiene
grandes posibilidades de transformarse en el rector de la UBA y ellos
ambicionan tener el control total de todas las facultades del país.
Luego de largas y tediosas negociaciones entre agentes de la CIA, de
la Bonaerense, de Papá Pitufo – el capanga de los Pitufo-Bolivianos
–, se comenta que Bill Laden también estuvo en la mesa de negociaciones
y del bibliotecario Líto y su visir PCPC-Chapatín, lograron
armar un esquema que satisfizo, al menos en los papeles, a todos. El
tema plata y el reparto de espacios de poder que a cada uno le correspondería
estaba claro. Ese no era el problema, sino cómo llevar las cosas
a buenos términos. Y se les ocurrió lo siguiente: Bush
no iba a parar en el portaaviones, como todo el mundo creía,
sino en una casita en el Faro, y el que pararía en el portaviones
e iría a las reuniones seria un doble. Él, en cambio,
aprovecharía esos escasos momentos para pasear por el Faro y
Punta Mogotes – siguiendo la consigna de Juan y Juan que cantaban en
los 70: qué lindo que es estar en Mar del Plata / en alpargata
/ en alpargata –, e incluso ir a visitar a Diego Torres si por esos
días estaba en su casa del bosque de Peralta Ramos, para que
le cantara Penélope y Color Esperanza, ya que Bush se había
hecho fanático de Diego después de conocer sus canciones
por ver los videos de éste en MTV Latína. Para no despertar
sospechas Bush estaría acompañado de una pequeña
comitiva de seguridad, no más de 5 o 6 boinas verdes, que manejaban
perfectamente el castellano y que pasarían inadvertidos entre
los vecinos. Y acá entraba el aporte del bibliotecario Líto
Cruz, la casa que ya estaba alquilada para que se alojara Bush quedaba
al lado de la casa de veraneo de Panesi. Entonces, la idea era la siguiente,
hacer un clon de Panesi y meterlo en la casa de veraneo del verdadero
Panesi, hacer ahí un túnel que saldría a la mismísima
pieza donde dormiría Bush, matarlo y filmar la ejecución
y distribuirla por Internet vía Al Qaeda por todo el mundo. Después
al clon de Panesi lo matarían a su vez y el verdadero no tendría
forma de defenderse de las acusaciones, entre otras cosas porque en
menos de 48 horas desembarcarían en las costas del Río
de la Plata 50 mil marines norteamericanos para limpiar toda la región
de terroristas musulmanes. Ese era el plan que estaba en marcha. Y cuando
mi primo Xxxxxx le preguntó a Panesi cómo se había
enterado de todo, éste sonrió, y por toda respuesta le
dijo, vos qué te crees, qué estas hablando con Todorov
o Eco, no, mi estimado mártir de la teoría literaria,
y le dio unas palmaditas a su control remoto devenidor, como índice
de una explicación que no estaba dispuesto a dar.
Ahora
bien, todavía había tiempo de revertir las cosas, y es
ahí que entrábamos nosotras, Charles Bronson y nosotras,
que hacía meses que estábamos entrenando a sus órdenes
en una isla del Tigre que nos había alquilado Panesi: tiro, artes
marciales, tácticas de guerra y disciplina militar en general:
Clausewitz, Napoleón, El codigo del samurai, El arte de la guerra
y los apuntes del 31 del General.
Los
Pitufo-Bolivianos hace siglos que son maestros en el arte de la alquimia
y desde hace poco se les dio por la manipulación genética.
La operación ya se les venía encima y todavía no
habían logrado clonarlo a Panesi – había algo del orden
del enunciado panesiano que resulta de la combinación, en distintos
niveles, de diferentes tipos de unidades, fonemas, morfemas, palabras,
tono y acento que se resistía a ser clonado. El laboratorio lo
habían montado en el subsuelo de la biblioteca de Líto
Cruz, donde los Pitufito-Bolivianos laburaban día y noche para
llegar a la clonación en los términos que exigía
la operación.
Lo
que teníamos que hacer nosotras era llegar hasta ahí y
desactivar todo, es decir, destruir el laboratorio, destruir el clon
en gestación y matar a los Pitufo-Bolivianos especialistas en
manipulación genética.
La
cosa no iba a ser sencilla, el lugar estaba súper vigilado, pero
Panesi nos ofreció para la operación, a su ostranenie
rusa y a Daniel Link, y le dio el control remoto devenidor a Charles
Bronson pidiéndole que lo cuidara.
Además
nos informó que ya había hablado con el profesor Filigranati
y este nos daría para la operación, llegado el momento,
a los Hermanos Macana.
Esa
noche cada cual se fue a su casa a descansar y sabiendo que los días
por venir serían terribles, angustiantes, que el destino de las
Chicas de Letras, pero también el destino geopolítico
de toda América y del resto del mundo dependía de nuestra
buena o mala actuación.
Igual
esa misma noche casi se estropea todo porque Daniel Link no bien llegó
a su casa no tuvo mejor idea que ponerse a escribir de forma velada
en su blog acerca del tema y tuvo que caer Charles Bronson a la madrugada
en su casa, obligarlo a los sopapos a sacar de su blog lo que había
escrito y, para más seguridad, lo hizo devenir Luciana Salazar,
a la que puso a laburar para conseguir fondos para la operación,
llamando a empresarios para tener un tach con ella a cambio de 1000
dólares el turno, más un plus de 100 dólares por
sacarse el corpiño y 250 más si el cliente lo quería
hacer sin preservativo.
Los
días subsiguientes el grupo se recluyó en la isla del
Tigre donde entrenábamos, mientras Salazar-link facturaba como
loca para financiar la compra de armas y otros gastos de logística.
También,
en los días previos a la operación, perdimos a una de
las nuestras. La bruja de la novia de mi primo Xxxxxx lo llamó
al celular y le exigió que volviera de inmediato a casa o le
ponía todas sus cosas en la calle. Charles Bronson no dudó
un instante en matarla, pero desistió luego de que yo lo convenciera
de que mi primo si le matábamos a la bruja se deprimiría
y tampoco nos serviría de nada. Así que se lo dejó
ir, y esa bruja, una vez más se salió con la suya (perdón
que meta acá cuestiones familiares, pero me moría de ganas
de cantarle "Las 40" a esta rubia oxigenada que engualichó
a mi primo, porque lo engualichó, sino, no se entiende).
Cuando
se reunió con nosotras Salazar-Link con 20 mil dólares,
se lo hizo devenir Rogelio Patricio Kelly, y ahí partieron Bronson
y Kelly a contactar al profesor Eugenio Filigranati. El profe Filigranati
tenía contactos con nosotras porque era él quien nos había
proveído a sus chinos mafiosos para entrenarnos en artes marciales.
Ahora ya teníamos todo lo necesario, dos camionetas blindadas,
Fals, pistolas automáticas, dos chinos expertos en operaciones
suicidas – los Hermanos Macana: Chin y Chong –, y a Jhonny Allon que
nos lo mando Eusebio Filigranati para que generara el la biblioteca
en el momento del asalto un campo sónico de música melódica
que aturdiría los sistemas de seguridad ideológica que
habían instalado Líto Cruz y el doctor PCPC-Chapatin en
el inconsciente de los Pitufo-bolivianos.
El
día de la operación nos dividimos en las dos camionetas
blindadas. En una viajaba La Chica Súper Poderosa Sarakey, Costa-Picachu,
los dos chinos de Filigranati que se los disfrazó de Pitufo-
Bolivianos y Charles Bronson. En la otra Kelly, Jhonny Allon, Link ahora
devenido Pamela David – ya que se sabe que los Pitufitos son extremamente
pajeros y todo su sistema ideológico entra en cortocircuito en
cuanto ven un par de buenas tetas – y yo.
Como
el campo sónico de música melódica de Jhonny Allon
una vez instalado había que esperar media hora para que se activara,
nos quedamos todas en una pizzería de las Heras tomando unos
fernet con coca, mientras Jhonny con Bronson y Chin disfrazado de Pitufo-Boliviano
hacían su trabajo. La cosa en la pizzería se puso ríspida
porque Costa-Picachu se puso a hablar de Hemingway y Kelly a medida
que pasaban los minutos de somnífero discurso costa-picachuense
se ponía más nervioso, hasta que no lo aguantó
más y estalló. Lo acusó de bajar un discurso yanki-judío
que terminaría devastando la conciencia de sus alumnos y que
era un doble agente que quería desmoralizarnos. Y a renglón
seguido saco su automática y se la puso en la cabeza a Costa-Picachu.
Éste se puso a llorar y a implorar piedad, a lo cual Kelly cada
vez mas enfurecido ya estaba a punto de volarle la cabeza y reflexionó
en voz alta: piedad, me pedis piedad, marrano, ¿y ustedes la tuvieron
cuando estaba Cristo en la cruz? En eso intervino el chino Chong disfrazado
de Pitufito dándole una toma de karate al arma de Kelly y ésta
se disparó haciendo estallar una
botella de cerveza que estaba tomando una pareja en una mesa frente
al ventanal. La Chica Súper Poderosa Sarakey (2),
al ver que todas las miradas apuntaban hacia nosotras y era cuestión
de segundos que cayera la policía nos hizo levantar campamento.
Salimos del lugar y nos fuimos a refugiar a la camioneta blindada.
Mientras
tanto Jhonny Allon, Charles Bronson y el chino Chin disfrazado
de Pitufito estaban activando el sistema sónico de música
melódica en la sala Jorge Luis Borges, mientras hacían
que escuchaban una conferencia donde exponían Fögwill (3),
Caparrós, Viñas y Laiseca, bajo el título de Los
escritores con bigotes escribimos así. Jhonny ya casi había
activado el sistema cuando en la mesa Fögwill empezó a bardear
a las Chicas de Letras y Charles que tiene cero sentido del humor, sacó
su Magnun 45 y lo fusiló de un tiro entre ceja y ceja.
En
ese momento todo se precipitó. Empezó a sonar una alarma
en toda la biblioteca y aparecieron Pitufo-Bolivianos pertrechados de
armas largas por todos lados. El chino Chin llamó al celular
de La Chica Súper Poderosa y nos dijo que entráramos en
escena en seguida porque habíamos quedado en descubierto y que
todo lo planeado se descartaba y se aplicaría el plan B.
Nosotras
arrancamos la camioneta reventando cambios y fuimos para el lugar más
rápido que ligero. Nos clavamos cada una un par de benzedrinas
en honor de Onetti y para meternos rock and roll en la sangre, y las
bajamos con unos besos de Legui que había comprado Kelly para
ocupar el tiempo muerto.
En
la sala JLB Bronson y el chino Chin disfrazado de Pitufo Boliviano resistían
el fuego enemigo y cubrían a Jhonny que ya casi había
terminado de instalar el sistema de música melódica. Una
vez que fue instalado, los tres se replegaron hacia el escenario y desaparecieron
detrás de éste. Por ahí salieron a un sistema de
pasillos y Bronson sacó un plano de la biblioteca y lo estudió
para orientarse. Después cerró el plano y tomaron por
el pasillo de la izquierda que conducía a una escalera que descendía
hacia los subsuelos de la biblioteca donde estaba el laboratorio donde
los Pitufo-Bolivianos estaban clonando a Panesi.
Entrar
para nosotras fue todo un tema. El lugar, ahora, estaba hasta las manos
de Pitufo-Bolivianos. Nos dividimos en tres grupos y les sostuvimos
el fuego hasta romper la barrera de contención artillada y entramos
en el lugar.
Rápidamente
empezamos a descender por una escalera cuando lo vimos a Caparrós,
Viñas y Laiseca pidiéndole explicaciones al Bibliotecario
Líto Cruz sobre las agresiones recibidas a Fögwill y amenazándolo
con sacar una solicitada en los diarios, a lo cual Lito Cruz replicaba,
pero muchachos, si yo también tengo bigotes y escribo, ¡soy uno
de ustedes! Como no había tiempo de dejar más nada librado
al azar disparamos a Líto Cruz, pero éste rapidísimo
se escondió detrás de un mostrador y empezó a sacudirnos,
mientras por una puerta aparecía el doctor PCPC-Chapatin con
cuatro Pitufo-Bolibianos y también nos abrió fuego. Como
la cosa se estaba poniendo fulera, La Chica Súper Poderosa Sarakey
y Kelly abrieron fuego a ciegas y todas desaparecimos por las escaleras.
Mientras Pamela David-Link se bajaba el corpiño mostrando sus
tetas a los Pitufo-Bolivianos que aturdidos no pudieron seguir disparando
sus armas y su complejo sistema ideológico se descalabraba al
ritmo de una sola palabra que repetían como oligofrénicos:
teta, teta, teta, jeeeje, y se empezaron a tocar el pitufo bulto.
Al llegar
al subsuelo, nos encontramos con Jhonny, Bronson y el chino Chin disfrazado
de Pitufo-Boliviano, que estaban cercados. Desde un descanso de la escalera
les prestamos apoyo, pero la cosa parecía perdida. Bajábamos
a lo loco Pitufo-Bolivianos y éstos no dejaban de reproducirse.
Entonces, ahí, justo ahí, cuando estaba todo perdido,
se activó el sistema sónico de Jhonny Allon. Se escuchó
en la biblioteca a Ricardo Montaner : Cada mañana
el sol nos dió la cara / al despertar, / cada palabra que le
pronuncié / la hacía soñar, / no era raro verla
en el jardín corriendo tras de mí / y yo dejándome
alcanzar sin duda / era feliz./ Era una buena idea cada cosa sugerida
/ ver novela en la televisión / y contarnos todo / jugar eternamente
el juego limpio de la seducción / y las peleas terminaban siempre
/ en el sillón. / Me va a extrañar al despertar, / en
sus paseos por el jardín / cuando la tarde llegue a su fin./
Me va a extrañar al suspirar / porque el suspiro será
por mi / porque el vacío la hará sufrir. / Me va a extrañar
y sentirá... / que no habrá vida después de mi
/ que no se puede vivir así. / Me va a extrañar.../ Cuando
tenga ganas de dormir/ y acariciar. / Al mediodía era una aventura
/ en la cocina / se divertía con mis ocurrencias / y reía
/ cada caricia le avivaba el fuego / a nuestra chimenea / y era sencillo
pasar el invierno / en compañía. / Me va a extrañar
al despertar, / en sus paseos por el jardín/ cuando la tarde
llegue a su fin. / Me va a extrañar al suspirar / porque el suspiro
será por mi / porque el vacío la hará sufrir. /
Me va a extrañar y sentirá... / que no habrá vida
después de mi / que no se puede vivir así. / Me va a extrañar...
/ Cuando tenga ganas de dormir / y acariciar. Al escuchar esto
los Pitufitos empezaron a temblar como epilépticos. Claro que
esto solo duraría segundos, luego de lo cual, se repondrían
y volverían a sus pitufo aventuras, así que actuamos más
que rápido. Entramos en el laboratorio y fuimos directo a donde
estaba el clon de Panesi que estaba fumándose un Marlboro mientras
le contaba a Papá Pitufo un chisme de cuando Paul Groussac era
director de la biblioteca y su secretaria encontró a Groussac
en su oficina recitándole poesía de Ruben Darío
a un chonguito del conurbano. Apuntamos todas nuestras armas hacia el
clon de Panesi y éste se desplomó en el lugar como una
bolsa de papa, como la marca de una ausencia.
Ahora
la cosa era salir. Charles Bronson con el control remoto devenidor nos
devino a todas Pitufo-Bolivianos y nos confundimos con el resto de los
Pitufitos que nos buscaban para asesinarnos.
Tardamos
un buen rato en salir. Cuando lo logramos volvimos a Puan y Panesi nos
esperaba tomando mate con bizcochitos 9 de oro, con la China Ludmer
y Menéndez en su oficina. Le devolvimos el control remoto devenidor
y fue así que salvamos a Puan de la codicia del Bibliotecario
y sus Pitufitos, y de que el mundo se volviera loco en una escalada
de violencia que amenazaba con poner todo patas arriba.
Y
pensar que después hay personas que se preguntan para qué
servimos las chicas que estudiamos letras.
Pero
ahí no terminó la cosa. Mientras el mate seguía
la ronda, sonó el teléfono.
Panesi
levantó el tubo y contesto: alooo! Y al escuchar la voz que le
respondió del otro lado se puso pálido. Inmediatamente
apretó un botón que activó un sistema de parlantes
que nos permitió escuchar a todas la charla.
Era
PCPC-Chapatín. Estaba furioso y prometía venganza.
Panesi
le retrucó, hay qué miedo que tengo, pero qué te
me haces el chonguito matón, mascarita.
Entonces
hubo un silencio largo y tenso en la línea y por fin se escuchó
la voz de PCPC-Chapa, a mí no me llamas mascarita... pelotita
(4).
Y
a mí vos tampoco me llamas pelotita, pelotudo, por qué
no me venís a sobar el ganso.
Pero...
¡ por favor! ¡el ganso! ¡jajaja!, el patito feo dirás, ¿no?
Y,
no sé, por qué no le preguntas a tu jermu, seguro que
ella no debe pensar lo mismo.
"Che,
che, che pará un poquito", con mi mujer no te metas.
Que
no me meto con tu mujer, me meto con ella, con vos, y con tu Sartre
bi-focal, mamarracha.
A
sí, dijo PCPC-Chapatin, mirá cómo te mojo la oreja
y te la vas a tener que comer, acabamos de elevar un proyecto de ley
para que no se pueda fumar más en lugares públicos, ahora
te quiero ver cómo carajo vas a dar clases vos y tus chicas de
letras, no van a poder salir ni a la calle, y se escuchó una
carcajada de malo de dibujito animado, onda
¡JAJAJAJAJAJAJAJAAAAAAAAAAAAA..!
y
corto el teléfono.
Me
cortó el teléfono el puto, me cortó el teléfono,
dijo indignado Panesi, agarrando con fuerza y de forma instintiva a
su atado de cigarrillos.
Charles
Bronson repuesto del golpe letal que acababa de tirar PCPC-Chapa reflexionó,
estos montoneros hijos de puta vienen por todo(5).
Sí,
dijo La Chica Súper Poderosa Sarakey, y lo peor es que de esta
no nos salva ni el General, "¡oh, y ahora quién podrá
ayudarnos!".
No
importa, dijo Costa-Picachu, si quieren venir que vengan les presentaremos
batalla.
Y
agregó Rogelio Patricio kelly, por favor no le digamos nada a
Viñas que se nos muere de un cáncer
pulmonar si se entera; "pelean por un trozo de tierra en el cual
no caben todos de pie, desde ahora mis pensamientos serán nulos
o serán sangrientos"(6).
Y
Jhonny Alon sentenció, con paciencia y saliva el elefante se
coge a la hormiga – hubo un silencio general aquí, del lector
(sí, un silencio tuyo lector idiota que te arrogás el
derecho de la realidad y te olvidás que si yo no te inventara
no serias nada para mis palabras), los personajes, quien escribe esto,
y se escuchó un cricri cricricri cri cri cricri-, vamos todos
a mi boliche Planeta-Disco a bailar toda la noche y a tomar unos drinks
y cuando nos recuperemos de la resaca vemos qué hacemos. Entonces
sacó un grabador de la mochila y puso a andar un compact y empezó
a sonar: quiero vivir/ quiero gritar/
quiero sentir el universo sobre mí/ quiero correr en libertad/
quiero llorar de felicidad/ quiero encontrar mi sitio... y todas corriendo
y saltando como adolescentes descocadas nos perdimos por los pasillos
de Puan 480.(7)
Elsa
Kalish
elsakalish@yahoo.com.ar
NOTAS
(*)Las
personas o instituciones citadas en este texto, como lo que se opina
sobre ellas, debe ser entendido en el contexto de una operación
masturbatoria propia de una chica de Letras. Buscar en esta operación
–palabra que, como dice Jorge Panesi, no hay chica de Letras y
aledaños que no le guste hacer proliferar– agravios gratuitos
sería un despropósito, ya que lo único a lo que
se aspira al efectuarla es a encontrar el placer –¿o el
goce?– de hablar mal del prójimo para acabar en
el texto y sus voces.
(1)En
la columna de este mes, pensaba escribir, de uno de esos personajes
de la cultura de occidente que es clave de bóveda de toda una
época esperpéntica y obscena. Pensaba hablar del cuñado
de Lacan. Ese que como la Kodama arrastra la cruz de ser “la viuda
de”. Miller iba a venir el mes pasado a la Argentina y nos dejo
plantados. ¡Pobre Germán García que lo fue a buscar
al aeropuerto y nunca llegó! Eso sí, mandó un mail
en el que explicaba que no iba a venir por problemas personales. Una
lástima, ya tenía agentes secretos infiltrados que me
iban a pasar toda la data de su deriva psicoanalítica por Baires
y me durmió, no vino. Una de las cosas que iba a hacer en Buenos
Aires, aparte de hacer una movida política porque el kiosquito
en Francia parece que tambalea, es decir, el estado francés está
recortando gastos y uno de esos recortes está destinado a reducir
la tajada que se llevan los psicoanalistas del presupuesto francés,
era alquilar un piso en un hotel 5 estrellas de la Capital y atender
a un montón de inconsientes, a todos 5 minutos, 5 minutos de
análisis de Miller por 300 pesos o dólares, no recuerdo.
¡5 minutos! También iba a dar una charla en un teatro y
como las estrellas de rock había pedido toda clase de caprichos
para su estadía. Bueno, yo tenía agentes secretos infiltrados
en la organización que me iban a pasar toda la data para escribir
mi columna de este mes y Miller nos cagó, a García y a
mí.
Ya
que está quiero hacer notar algo que me comentaron. Como todo
el mundo sabe, hasta el día de hoy hay mucho material inédito
de Lacan, que Miller en un gesto de egoísmo y miserabilidad se
encapricha como un chico que es dueño de la pelota y dice, la
pelota es mía y yo hago lo que quiero con ella, yo decido quién
juega y quién no y cuándo se juega y cuándo se
termina el juego. Bueno parece que el estado francés lo apretó
al yerno por la vía judicial y le ganó con el siguiente
argumento, el material que Miller se negaba a publicar es patrimonio
cultural y por lo tanto esta obligado a publicarlo. Es así que
no le quedó otra que aceptar y publicar cada tanto tiempo un
nuevo seminario de Lacan. Ahora bien, gente que en Argentina ya tenía
el material que forma parte del ultimo seminario –habría
que aclarar aquí que todo el material inédito de Lacan
se consigue en Argentina en ediciones pirata - que se publico en Francia
y Argentina comentan que lo que se publicó no está completo,
que faltan cosas, que los textos están recortados y las traducciones
de las ediciones piratas son infinitamente superiores. En fin, ya que
mi columna de este mes no ha podido versar sobre Miller por lo menos
quería dejar constancia como nota al pie de lo que nunca ya escribiré.
Y quiero cerrar esta nota al pie con algunas preguntas, ¿cómo
una persona inteligente y con una gran formación como Miller
puede caer tan bajo? ¿cómo una inteligencia sofisticada
puede transformarse en un fantasma? ¿cuánto del patetismo
de la figura de Miller no es otra cosa que un espejo que refleja nuestra
propia orfandad y soledad frente a un mundo que nos humilla?
(2)La
Chica Super Poderosa Sarakey, como se puede leer hasta acá, se
nota que le falta consistencia, este no es un problema del personaje
en sí, sino de mí, que ahora, cuando ya es muy tarde y
no puedo corregir el texto, me doy cuenta que tendría que reformularlo
o suprimirlo. En fin, digamos que la culpa la
tuvo Miller.
(3)Escribo
Fogwill aquí, como lo inscribe Horacio González en una
nota al pie de su ensayo El archivo como teoría de la historia,
donde aparece Fögwill, lo cual puede ser un error tipográfico
o quizá, uno de los juegos satíricos de Horacio que habría
que leerlo como un cruce subterráneo que
muestra y no explica y donde encontraría cierto parentesco de
ideas de Quique con Ernst Jünger.
(4)
Pelotita es una palabra que equivale a pelotudo o tarado en el universo
de la lengua del taxista Roberto Modesto Sabino, que es uno de los heterónimos
de Fernando Peña, que es para mí, al menos radialmente,
un equivalente, lo más parecido que encuentro hoy en día,
con el sistema de producción estética de Fernando Pessoa.
(El parkimetro, FM 101.9 KSK, de 7 a 10 hs ; ya que está, también
recomiendo si de escuchar palabras se trata al programa del gordo Cardoso,
Primeras luces, AM 810 Radio Nacional, también de lunes a viernes
de 7 a 9 de la mañana).
(5)
Creo que todo este texto es sólo una excusa para escribir una
línea, esta línea, esta sola línea que más
de una vez me encontré escuchando o diciendo
entre amigos: estos montoneros hijos de puta vienen por todo.
(6)
Rogelio Patricio kelly cita aquí a mi tía la gorda Quiroga
que a su vez esta citando a Shakespeare.
(7)
En fin, otro día les contaré, si se me ocurre cómo
sigue esta historia, el final, y si no, otras historias que tengo en
mi cabecita, como son la guerra civil entre saittos y speranzos o, por
qué no, el duelo entre la Coca Sarlo y la China Ludmer, o también,
la triste historia de “La balada de la Soledad y el otoño
del patriarca”, todas historias de amor, locura y muerte.