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S�xodo

Diarios de Milonga: taxi dancers

Tatiana Goransky

Foto: Tatiana Goransky - Mujer desde atr�s

Si est�s harto de ir a la Milonga a sentarte, si no sos ducho en el arte del cabeceo o la miradita, si bail�s poco y sos ignorado por los habitu�s, si sos extranjero y no manejas el lenguaje mudo del ambiente, si est�s envejecido y ya no te sacan c�mo antes...entonces: �Llam� ya! Por tango, por tanda o por noche, el Taxi dancer, con su sapiencia arrabalera, cobra al cliente por sus servicios de milonga.

�Acaso nunca te preguntase c�mo hac�a esa viejita para alternar entre dos j�venes bailarines, mientras vos, joven, arreglada y talentosa eras ignorada por ambos sistem�ticamente? Al que recuerde a Patrick Swayze en Dirty Dancing sabr� perfectamente de lo que hablo. �Qui�n no quiso alguna vez dejarse llevar por las manos de un experto a cambio de una suma razonable?

Primo lejano del famoso ?jinetero? cubano (aquel que escolta al turista a cambio de tragos y entrada al club salsero) el Taxi dancer porte�o maneja un negocio honesto y recatado. Incluso cuando alg�n que otro anuncio lo mancille publicitando frases del estilo de Nobody to dance with? mientras abajo ilumina el titular con una imagen de chongo arrabalero sin camisa pero con saco abotonado y funche. En sus variantes femeninas y masculinas, el ?escort tanguero? no es censurado ni mucho menos condenado en esta parte del mundo y viene en, al menos, dos formatos cl�sicos de contrataci�n: 1) la in situ y 2) la festivalera

La primera tiene, como m�nimo, dos variantes, la que incluye que el contratado (o la contratada) se siente con el patr�n en la mesa (y lo vaya sacando a la pista a lo largo de la noche) y la que permite que �ste deambule por los alrededores, sac�ndolo a bailar solamente la cantidad de tangos o tandas que se hayan acordado de antemano.

La segunda es la que fomentan los festivales internacionales, en donde, por lo general, insisten en que los asistentes de las clases sean tambi�n ?acompa�antes milongueros?, invit�ndolos a que se ocupen de que los grupos de extranjeros que acaban de aprender nuestro ?baile ciudadano? tengan con quien bailar en las tanguer�as y asegur�ndose, de esta manera, de que todos se vayan con ganas de volver.

Si todav�a no compraste tus primeros tacones de ocho cent�metros o no aprendiste la marcas b�sicas para poder sacar a bailar a una mujer m�s que en alguna ?pr�ctica? no pierdas las esperanzas: siempre habr� alg�n gavi�n o alguna grela que, por unos pocos morlacos, te conceda, por una noche, toda su atenci�n. Aunque m�s no sea en la pista de baile. Ya que al fin y al cabo, �qui�n no hubiera querido pagar para que Patrick Swayze dejase a la poco agraciada Jennifer Grey y nos tomase entre sus brazos para hacer el tango?

�Tatiana Goransky

el interpretador acerca del autor

Tatiana Goransky

Naci� el 16 de febrero de 1977. Egresada de la carrera de dramaturgia de la EMAD, estudi� m�sica, cine y fotograf�a.
Trabaj� para Uol durante dos a�os en la secci�n Uolsex redactando rese�as de libros er�ticos y pel�culas pornogr�ficas. Actualmente publica sus columnas en Flatusvocis, Ragnatela Magazine y El Interpretador, cursa la carrera de Letras en la UBA y trabaja como cantante junto al tr�o de jazz Del Sur Tr�o.

Publicaciones en el interpretador:

S�xodo

N�mero 3: junio 2004 - El estigma de No�

N�mero 4: julio 2004 - Si-Fi-Sex

N�mero 5: agosto 2004 - D y G vs. Los Titiriteros del Pene

N�mero 6: septiembre 2004 - Ninfo-Ladies

N�mero 7: octubre 2004 - Sixty-4

N�mero 8: noviembre 2004 - El derecho al orgasmo

N�mero 9: diciembre 2004 - Hijos e hijas del Q.M.E.P.

N�mero 10: enero 2005 - Los cultores del Capit�n Escarlata

N�mero 13: abril 2005 - A la manera de Mick Jagger

N�mero 14: mayo 2005 - J �suis rouge

Direcci�n y dise�o: Juan Diego Incardona
Consejo editorial: In�s de Mendon�a, Marina Kogan, Juan Pablo Lafosse
Control de calidad: Sebasti�n Hernaiz

Im�genes de ilustraci�n:

Margen inferior: Wladyslaw Slewinski, Czeszaca sie kobieta (detalle).