“Pero como la sociedad humana se halla en perpetuo fluir, y a
cada instante desaparecen hombres del mundo y otros llegan a él,
es preciso, a fin de conservar la estabilidad del gobierno, que los
jóvenes se conformen con la constitución vigente y sigan
los pasos de sus padres”.
David Hume. “Ensayos Políticos”
“La
doctrina del poder de una ciudad sobre sus ciudadanos depende casi enteramente
de que entendamos la diferencia que existe entre una multitud que gobierna
y una multitud gobernada...”
Thomas Hobbes. “Del ciudadano”.
Flujos.
Diciembre del 2001 no fue un efecto más de una estructura sistémica
incapaz de metamorfosearse. La historia de este país que estalló
no es otra que la repetición disfrazada de una rigidez, de un
arcaísmo estructurante, cuya explosión es consustancial
a la naturaleza de su existencia(1). Diciembre del
2001 fisura el pensamiento estatal y oxida la existencia material y
conceptual de los partidos políticos. Diciembre del 2001 inyecta
veneno a la representación política: gesta un deseo de
política directa, eficaz, no representable. Los partidos
políticos no proveen supuestos para la subjetividad(2).
La imagen de un mini aparato de estado reproducido en el interior de
los movimientos sociales —mecanismos de disciplina, militancia,
reclutamiento, jerarquía, división del trabajo, programa,
organización del poder— devienen paradigmas incapaces de
suscitar el pensamiento: el pensamiento estatal tanto como el anti-estatal
no pueden contener, instituir y organizar el deseo de una nueva subjetividad.
El temor social frente a este deseo no puede ser otra cosa que depresión,
escepticismo y descreimiento o, mejor dicho, cobardía moral.
Lo que nos asedia no es lo líquido sino los fantasmas de los
sólidos que hemos disuelto.
Secundarios.
En la marcha de estudiantes (secundarios-universitarios) del viernes
20 de mayo un grupo minoritario gritaba: “al pueblo unido lo cagan
los partidos”. Este grito no sólo actualiza el “que
se vayan todos”: Una inquietud que se traduce, para algunos, en
el malestar del consumidor(3). Para otros, Cromañón
está en el inconsciente colectivo de los estudiantes, los empuja,
los determina a investigar acerca de las condiciones (ya sea de presupuesto
o de los edificios mismos) del espacio que habitan puesto que existe
un trauma social reciente: hay riesgo de muerte violenta, amenaza de
lo que podría preverse: “la ausencia estatal” hace
que sus obligaciones y responsabilidades recaigan en la mano de las
organizaciones de individuos autoconvocados. Existe, por un lado, el
deseo de nuevas formas de socialización que se traduce en una
nueva lógica de construcción política. Por el otro
lado, existe una condena moral de “la política”(4).
Y, en el medio, las máscaras y el baile, es decir, el pensamiento
estatal/anti-estatal: ARI, MST, PTS, PO, etc, etc, etc.
3
minutos con la realidad. Para esta generación de estudiantes
la educación es una opción a la expulsión: ya no
abundan trabajos para semianalfabetos. Si esta sociedad no prepara a
los jóvenes para el mañana no habrá policía
brava que los frene. Ahora bien ¿es un problema de presupuesto
educativo? El papel del sistema educativo en la producción de
marginales no tiene primacía alguna si los valores afuera de
las aulas no reivindican ni fortalecen la palabra del docente. Estos
no lograrán inculcar otra cosa que datos para el olvido(5).
Es necesario que el docente tenga poder, peso, prestigio social y no
sea un personaje pobre, débil, que no asusta a nadie, objeto
de burla en tanto boludo con cultura. En los hogares pobres, el libro
apenas asoma. Hace años que se pudren las paredes de los secundarios
de muchos colegios de la provincia. Esto no suscitó marchas ni
piquetes. El orgullo de rebelión frente al sistema educativo
—que su utilidad se reduzca a la contención— evidencia
su implícita evaluación: la escuela se representa como
paso hacia la nada.
Clases
Sociales y Conocimiento. Para poder ascender en la escala social
el esfuerzo de adolescentes pobres consiste, en parte, en deshacerse
de toda una “cultura de la villa” y de toda una “cultura
juvenil”. Problema excesivamente individual. Problema del cual
los estudiantes secundarios “de clase media” ya han tomado
alguna nota: Cromañón afectó a todos, hizo
visible no “la ausencia estatal” sino su eficacia selectiva.
Sin embargo ¿por qué unos secundarios, principalmente
de Capital Federal, salen a defender la educación, los presupuestos,
las condiciones de los edificios? Porque funde políticamente
Sociedad e Individuo. La marcha del 20 de mayo de estudiantes secundarios
y universitarios pone de manifiesto la relación existente entre
clase y conocimiento, entre conocimiento y progreso individual. Algo
más: responsabilidad social y responsabilidad individual comienzan
a fundirse, entremezclarse: lo Uno desparramado.
Lo
que vendrá: La frase “Ser aquí y ahora”
ya no pertenece a las escuelas de Yoga. Su popularidad es un efecto
y la religión un opio. Es parte de un programa económico-político
que nos reduce al instante, a vivir el puro hoy. Los jóvenes
se resisten con la fuerza de proyectos individuales. Aquí es
donde se plantea, al mismo tiempo, problema y solución.
NOTAS
(1)Ver
Alejandro Horowicz. “El país que estalló”
Tomo 1.
(2)Ver
Ignacio Lewkowicz “Pensar Sin Estado”
(3)Saber
leer esta supuesta apoliticidad es el terreno de la actual lucha ideológica.
(4)Un
conservadurismo bien arraigado en grupos de estudiantes de “clase
media”. Su odio a la política insiste como retórica
de Radio 10 encarnada en rostros podridos de Acné. Quienes marcharon
por el caso Crogmanion se indignaban si se les cruzaba algún
militante “zurdo”: tanta alergia a militantes de izquierda
no tiene que ver con el miedo a que utilicen el dolor como instrumento
político: esto efectivamente ya se hace, se hizo, se seguirá
haciendo. Y no son pibes con la remera del che Guevara los que fingen
compasión.
(5)Ver
James Nielsen “La máquina idiotizadora” en “Camus
en Fuerte Apache”