el interpretador poesía

 

Oda sacada

-fragmento-

Rodolfo Edwards

 

 

 

que los años

que los barrios

que los cientos

de dardos envenenados

que tira el enemigo

displicente y genial

millonario de efectos especiales

y alturas y noches de satén

maula mil veces maldito

que te envuelva Satán

en nieblas inglesas

que te pierdas

en la noche de los tiempos

yo ya pasé del otro lado del espejo

y ahora mismo te envío

mensajes cifrados que sólo descifran

los sabios del cielo

la violencia matinal

la mañana primordial

los ríos las nubes y el barco

que baila entre olas

más solas que la locura

 

 

algo dormido en mí

despierta

con un simple chasquido de tus dedos

y la orquesta suena como nunca

y tiemblan de miedo

los grises habitantes de la nada

preparan zafarranchos

calientan el agua

que me escupirán de sus bocas

sucias y agrias

triviales zombies

que joden y se espantan

al primer taconeo

de mis botas gitanas

 

 

lleno mi petaca de agua bendita

fraile borracho de Dios

y me pierdo en el astillero

entre mascarones de proa

figuras bamboléandose en el crepúsculo

hembras de hierro

mirando con ojos secos

 

 

desvarío en el zapping

no se acomodan los bultos

en el camino

y se complica el whisky

se hace gris en la blanca

se hace fernet en la negra

noche como nunca

y no veo nada

ciego rabdomante

que ve demás

enemigos súbitos

revolcándose entre toneles

entre potrillos que rezongan

la turba habitante de las botellas

pone proa

hacia la isla de las vísceras

marco un punto en el aire

apunto lo mejor de mí

y  mi disparo

certero demente arrebatado

hace blanco en los sitios odiados

donde vuelan en bandada

cerdos mancos y sospechas

 

 

con alas de águila

travestidas en ánguilas

se transforma el mundo

se agranda la luna

a los ojos nuevos

el andar de mi nave

es fenomenal

se acelera con sólo pensar

sin cerco ni ceremonial

me expando hasta tentarme

con desaparecer

pulsar digital

en la fauna astral

el negativo de un monstruo

es una abeja mascando

el néctar de una niña

 

 

toda pompa revienta pronto

por más que la imagen

la conserve un poco

se acabó el hechizo

 

 

se acabó el hechizo

apaguen las brasas

que en la parrilla

solamente un fémur queda

colérico impertinente todavía grita

convocando la memoria de su carne

 

 

lejana quebró a cercana

y por la altura se pasea

calle del adiós sin emoción

y me subo al zeppelin

que anclará en la nube principal

 

 

por algo que se fue

por las alcantarillas del tiempo

resisto los embates de la ola

y surfeo en la resaca

como un dandy nacional

oscuras y claras mujeres

sosteniendo este castillo de naipes

con danzas bárbaras y sacadas

los habladores encausan sus puercas

por Avenidas fosforescentes

que empalman con la recta

de la carretera de la felicidad

donde los skaters

avanzan en círculos

tirando tiros

cual modernos cowboys

tetra es la joya que brilla

en el garguero de los arruinaditos

que fabrican cánticos erráticos

que se estrellan contra parabrisas

de almas que no descansan jamás

se viene el sol espantando

murciélagos y otros animales

de triste monta

 

 

las palabras tronando en mi cabeza

cayendo por un suave declive

desde el tope

tobogán

laberinto

concepto

que tañe tambores tensos

en el filo de la madrugada infinita

fierro candente que ilumina

las curvas de cerros melindrosos

sonido que se apaga

a tragos

a flagelos

a puazos

que abren el cuero

y llegan a la entraña

a la entrada de países

pequeñas manchas coloreadas

por niños ausentes

 

 

adentro de tus ojos me metí

y ya salir no puedo

me quedé sentado sobre una piedra

escribiendo con mi sangre

letras que se diluyen en el misterio

todo se arma en tus pupilas

cuando me miras y veo

bien arriba en el espacio

la luna en la madeja

raras naves

navegando sin tripulación

 

ella entre las distancias

habla desde lugares

que no indican los mapas

ciudad evita

las gentes

los páramos se extienden

para las alimañas

guerrillera escondida en la espesura

contengo el aliento

aguanto lo que puedo

y vuelvo a subir

al mundo letal de los grillos

se enciende mi noche

en bengalas santas

todo este sonido es una plegaria

en un cóctel de gracia

vuelan mariposas blancas

como algo que no se comprende

en el sueño

como una zona llamarada

que se ve a lo lejos

-¿bosque incendiándose mi corazón?-

la distancia nos obliga

a inventar señales

nuestras voces son apenas

el eco de otras voces

de otros cuerpos

que alguna vez bailaron

danzas en la obscuridad

-corrían lágrimas de oro

por mejillas santas-

 

 

durante las jornadas lluviosas

cuento hormigas cuento las gotas

pego brincos

persigo pelotas

hago extraños balances

de niño idiota

tu voz me suena a una canción

que va de oreja a oreja

se detiene en mis cejas

hace un nudo

y así las deja

ceño fruncido

garabato de tinta negra

en mi cara blanca como papel

 

 

si tu corazón tiene una ranura

meté  todas estas sandeces

haceles cien dobleces

y mandalas como monedas

que quizás la fortuna te devuelva

una estrella

un relumbrón

que dure apenas un segundo

borrá con un pestañeo mi imagen

 

aquí y ahora

que yo me iré por la senda

que al mar conduce

soy más del mar que de tus ritos

fábulas antiquísimas

llegan a tus manos

viejos trucos de amantes enciclopédicos

que esputan frases y actividades

ya vistas

-ya fueron-

quiero que veas este mundo nuevo

que viene pidiendo pista

para aterrizar y volver a elevarse

para no volver más

dejando ese agujero

que sólo llenan las rosas perfectas

 

 

(Buenos Aires, 1992)

 

 

 

 

 

 

Rodolfo Edwards

 

 

 
el interpretador acerca del autor
 

 

               

Rodolfo Edwards

Nació en Buenos Aires, Argentina, el 11 de febrero de 1962. Es Licenciado en Letras (Universidad de Buenos Aires). Tiene publicados cinco libros de poesía: Culo Criollo(Editorial Siesta, 1999), That´s amore (Ediciones del Diego, 2000), Rodolfo Edwards(Selecciones de Amadeo Mandarino, 2000), Los Tatis(Edwards & Edwards, 2003) ¡Vamos con esas imágenes!(Eloísa Cartonera, 2005). Fue miembro de la redacción de la revista 18 whiskys y dirigió las publicaciones La Mineta y La novia de Tyson. Participó en mesas redondas, debates y conferencias sobre poesía argentina en instituciones como la Biblioteca Nacional de Maestros, Biblioteca Nacional y Universidad de San Andrés, entre otras. Textos suyos han sido seleccionados para participar en varias antologías de poesía argentina y latinoamericana. Es columnista literario de varios programas de Radio Nacional y colabora en suplementos culturales de diarios de Buenos Aires (Pägina/12 y Clarín). Ha coordinado varios ciclos de lecturas poéticas y perfomances integrando la poesía con otras disciplinas como el teatro y la música (La yilé en el tobogán, Maldita Kubana, etc.) Por el período 2007 está a cargo de la Clínica de Escritura de Poesía organizada por el Centro Cultural Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires. Trabajos inéditos se pueden leer en su blog:

www.elreydelaboca.blogspot.com

 

Publicaciones en el interpretador:

Número 19: octubre 2005 - Poemas

Número 21: diciembre 2005 - Poemas

Número 29: diciembre 2006 - El detalle argentino -selección (poesía)

   
   
   
   
   
 
 
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Imágenes de ilustración:

Margen inferior: Francisco de GoyaTamara Muller, Silent Girls II (detalle).