TODAS LAS MAÑANAS PODÍAMOS BESARNOS Y POR ESO EMPEZAR A TENER FE EN LA TIERRA
por Celestin Freinet
Abandonábamos la primaria pero dejábamos todas sus ventanas con murales, sus paredes con nuestros frescos. Quedaron ahí nuestras formas más profundas de sentir la vida: las hicimos crecer en las paredes con troncos anaranjados desde el África hasta América; quedaron en las ventanas de la escuela las entrepiernas calientes de las costas; los aromas que habíamos conocido; nuestros OJOS. En todos los salones grabamos lo denso de nuestras familias; pintamos los bosques, los elementos del aire, los hombres de la calle, las hojas de las plantas. Pintamos muchas cebras, pintamos muchas mujeres. Nos sorprendían los desniveles naturales de la humedad, de las arenas; los desniveles de los animales que éramos; la descomposición de los tallos, el crecimiento desbordado de las raíces, el aluminio oculto en la Tierra, la fragilidad de algunas plantas. Algunos hicieron caballos espantosos con mujeres desgreñadas cruzando soperficies lisas buscando el amor. Otros, la suavidad y la ternura de los objetos de barro. Yaing hizo claramente sobre los mosaicos de los baños la redondez de la Tierra, los puertos chinos, los nidos comestibles de las aves. Él era como los hombres que parten a las junglas en busca de la Rafflesia, que no mueren hasta oler su pestilencia y creer en sus inmensos pétalos escarlata. Entonces nacía mi amor a la vida y el misterio de sentir mis ojos de mujer y reconocerlos semejantes a TODOS los ojos de las mujeres y los hombres. Fue en esa Freinet donde empezé a defender mi amor larguísimo, como si naciera desde el agua, desde los minerales más rojos y calientes. Con el amor descubría la inmensa evolución en la que estamos; en esta incandescencia natural que es el inicio de la capacidad de CONTINUARNOS UNOS EN OTROS:
Abríamos los ojos: PURO VIENTO
por todos los poros
en todas las ciudades. El viento que ha salido de las bocas al hablar, el aire que llega tibio porque nace a la orilla de los ríos, a la orilla de los cuerpos humanos. El aire.
Pintamos la luz, el aliento de los seres vivos y en ese Hacer empezábamos a reconocer lo inventado, a sentir el peso y las dimensiones del mundo. Después nos encontramos con los tanques y los soldados en las calles.
Así como Tanai comía los pescados blancos, crudos,
así como las galaxias tienen los brazos enredados
abiertos
débiles
así, los lugares ignorados por el ojo terrestre estaban ahí: eran los que habíamos pintado en las escaleras de la Freinet. Esos secretos dulcísimos han sido borrados, ¿dónde SENTIRLOS ahora, dónde?
La arcilla
la humedad que nos hacen sentir los helechos con esporas
las reses lamiéndose las colas
mujeres atravesando el espacio del mundo reconociendo su miseria las cañadas
Nuestras huellas desérticas de descarnación y abandono
mujeres homosexuales echadas en el mar con abanicos y ojos de locas
los pájaros se quedan zumbando
y los hombres lentamente metiéndose a los ríos,
deseando la ternura femenina, su aliento
Los niños enloquecidos POR EL HAMBRE
ANTE FILAS DE SOLDADOS ENLOQUECIDOS POR LA SOLEDAD ¿no escuchan con frecuencia en cualquier parte del país el doloroso llanto de los niños, no están mirando sus cuerpos perdidos en la inercia?
Ahora compramos higos en las calles. Zanabria me parece el corazón del Continente y mi ropa está colgada en cualquier parte, siempre húmeda, desprendiendo el olor de las razas femeninas; mi ropa descuidada, usada, que apesta porque continúo, prolongo lo que iniciamos todos al pintar la Freinet; lo que se inicia con la aparición del hombre y la mujer en el Planeta: la lucha por entender los secretos de las especies, la vida misma.
Nuestra experiencia de arañar los muros de la primaria, de dejarlos deformados con nuestras visiones nos han preparado para VIVIR lo HERMOSO y lo TERRIBLE. Este origen de frescos y murales nos ayudará a cruzar las ciudades lo más ÍNTEGROS que sea posible, a defendernos de los soldados y los tanques en las calles.
EN TODAS PARTES SE OYEN LOS RUIDOS HUMANOS.
AMOR MÍO:
Como la música queda viva en el espacio para siempre
¿así quedarán nuestras voces, nuestros gritos, nuestro olor aunque ya no vivan ni respiren nuestros cuerpos?
Los maestros lloraban recorriendo la Freinet toda pintada.
Agosto, hola poeta, te amo
Recibí la carta ayer / bajo un tiempo de verano en la ciudad con cielos desocupados, miramos las laderas del valle y el resto de las sombras y despojos que nos rodean.
TU POEMA ES CIERTO
Por la estación, la hora de la noche es sofocada, taimada / remover las almas es difícil / Un solitario (a solas) (y nosotros pasamos sobre él / revuelva su cabeza humana en el lodo de la banqueta, hora del día para verlo solucionar su angustia metido en el charco / Xochimilco, galeanas y crisálidas sueltas en el aire -cabeza en el lodo- la crueldad y el aroma de las toronjas están juntos aquí. /Se podría decir que está preparado el terreno para la guerra. México está hecho de explotación pura y chorreante, pero no sucederá nada en mucho tiempo / Armaduras religiosas de temores enormes, /armaduras de comodidad. Irregulares corazones / cada materia, cada utensilio están determinados, nadie descompone los usos ni el orden que tienen -el mismo significado en los cerebros / el zumo de nuestras frutas internas con sus pulpas dificilmente llegan a tener poder, lo que hacemos no llega a tener función tan precisa como la del trabajo de las propias armas para la propia riqueza (los trabajadores antiguos al regresar de la viña, todos los días, grababan la forma de sus herramientas sobre la roca, murales llenos de signos de trabajo).
Ojos rígidos / ojos engranados, valiosos, nobles, adoquinados, interferidos. Ojos / ojos de cerámica. Ojos de bailarines / de esmeralda cuando está en los depósitos del suelo / fragmentos de estelas para creer en la felicidad / labios de dioses y bebés / portafolios con bombas / pañales tendidos sobre las rocas marítimas / alimentos almacenados. Tanagra sosteniendo su rostro sobre Grecia / ojos ateos / ojos decorados.
Alguna vez seré cadáver y los reptiles seguirán viviendo. Tanagra bailarina, germen, primer tallo, OJO DE VIDA.
Alfonso baja los caracoles de la tabla -hembra y macho, colores diferentes / hoy aprendí a dibujar un escorzo de pie, las piernas suaves del modelo con ojos materia. Días sin abarcar lo familiar, que en mí fracasa y se convierte en dolor / me lleno de embriones de odio y dudas / los oigo caminar por las habitaciones nuevas y no reconozco el amor, siento miedo de la vida si platico con Blanca/.
Alguien amará los últimos patos del lago, alguien amará el volúmen del mundo, la intimidad, los rasgos de cada edad, de las rocas que alcance a conocer.
Las lenguas mojadas, los genes, las canteras / ya no hay ni renos ni osos ¿algún día no habrá humanidad? ¿nos importa eso?, cada uno es su pequeño ciclo humano, que puede sentir lleno de almas o sin alientos / siento que hay “algo” que siempre ha vivido, hubiera o no agua / cayeran o no los vientos / habitaran brazos o escamas / algo que es eterno, que puede hoy tener la forma de hombre y río, peral, montañas de espuma, “niños tapándose con pieles de coyote”, pueden ser tus ojos, estos vientos, pero no son esas formas las perdurables, sino lo que hace que ellas existan, respiren. O el bien y el mal, para los hombres el mal es lo que nunca han alcanzado a comprender y que sin embargo presencian cada día con su propia vida.
Te escribí unas cartas tristes a Barcelona ¿las tienes? Escribí a Salomé y a Carmen ¿llegaron? mándame muchos poemas, muchos poemas, muchísimos, todos, poemas poeta que más amo, siempre te amo ( y sueño contigo) adiós, el día es opaco, adiós.
ESPALDAS NEGRAS
a Roberto Bolaño
He visto tu cuerpo mujer, hombre, en la ciudad
He estado solamente viéndote los ojos humanos
He estado junto a tantas mujeres que tienen los labios pintados
En la Tierra nacemos con la piel limpiecita y hay tantas mujeres que siguen usando sus pañoletas desde la adolescencia, la sal les sale de los sobacos y los dedos.
Después de haber comido el musgo de las grandes paredes, de chillar en los baños de la primaria, de besar el pene de Juan Pablo a los 10 años, tengo miedo de mover las piernas y los brazos. Ni mi voz ni mi cuerpo han desordenado el espacio y así creemos florecer sobre el invierno urbano.
Es la luz lo que tiene que entrar en la oscuridad, por eso me han crecido los árboles en las orejas, por eso se ha extendido mi esencia femenina hasta ti, tan cercano tu sexo, tu vientre plano, hermoso. Hasta ti temblando, para ti derramando: me he dado cuenta que somos semejantes. Amo tus piernas blancas, tus brazos blancos.
Por otros es por quien amo, para los otros.
Soy feliz por oler a tanta gente.
Ahora, en Ecuador, el agua se llena de garzas; ahora, mientras se desarrollan nuestros ojos y F pide que le sirvan con vaso de vidrio en los cafés, he sentido TODO lo que nos falta para ser humanos precisos.
F adolescente parte a una mina de sal; le crecerán los brazos, y a otros muchachos también les crecerán despachando farmacias, fabricando las telas, los zapatos, y todos son como el agua que está oculta en la Tierra, y todos somos los que hacemos el ruido en las banquetas, en las camas.
Amo a F porque está hecho de agua y de hombres.
Gauguin: ¿a dónde vamos? ¿ganaremos la forma humana? ¿qué es esta larga germinación que se mueve desde antes que tú conocieras las espaldas negras con el pelo lacio? ¿esto que se mueve es acaso el amor largo para que nunca
más hayan Charlots en las ciudades?
PROGRESO
las parejas se soban /sillones rotos, espejos y puertas, siempre lo mismo, siempre admirándolo. Los colchones del hotel están sucios / ponen el futbol a todo volumen / las parejas se soban /
nos ponemos los trajes de baño húmedos y SENTIMOS el tiempo en el cuerpo y la mente sobre grandes extensiones azules que han invadido los cielos los pechos / sexos ocultos bajo telas sudadas y caballos marrón que atraviesan las arenas /
porque hemos venido al mar como toda la gente y nos avergüenza tener sueños homosexuales como toda la gente /
los pelos lacios de los norteamericanos frente al agua caliente del Caribe, y con sus tenis envidian todas estas camas en las salas, la música y los vestidos de algodón /
las columnas vertebrales dirigen nuestros espacios y nos relacionan con el agua animalmente (¿qué es lo más bello del planeta?)
no hay un solo barco en progreso, los muchachos que manejan las motonetas en los tabiques mojados hoy se revuelcan en el agua como acto de liberación-desesperación / ellos nos han amado esta vez:
viendo ciclistas los torsos saliendo del agua torsos en evolución biológica sentimos un mundo irremediablemente amado, salidos a desbaratar los miedos.
la vida transcurría ferozmente, nos habíamos bajado a tomar cafés con leche en las barras de las estaciones tropicales. Adentro dividen los cuartos con telas de algodón / pies con calcetines / algunos fondos entre las piernas /
conocimos cada hora / calamares y sirenas volando en las paredes, rocas negras donde se estrella el mar, los OJOS del mar (no nos quedaremos debajo de los párpados) las parejas se pegan los labios en la playa
hay un loco que vive del agua de los lavaderos en el Cordobés, bajo los ventiladores de hélice y la basura en el suelo / tiempo en que los adolescentes sueñan con playas celestes llenas de senos rebanados, andamos callados en progreso /
los alemanes desaparecen en la arena: ¿a quién le alcanza el alma para tanta vida?
los corales se hacen grises tirados en el cemento, lejos del oceáno, y desde las médulas nos fluye una sangre tan perfecta y directa como el mar.
hoy es domingo y a la playa han venido las amas de casa: están blancas y espantosas / sobre el muelle avanzan algunos camiones / las familias de puros hombres me parecen distintas ¿qué sentirán con las figuras femeninas? desgarbados en las sillas de la playa, algunos con los omóplatos picudos, en crecimiento.
diario pasamos por una oficina de puerto con rejas plateadas, un masculino con fusil vigila el orden, los Temblores que puedan provocar ENTRADAS violentas de CUERPOS que ABANDONEN el REPOSO, el ESPANTO / en los burós están las peinetas las botellas de refrescos pañuelos con mocos pasadores / simple conciencia de lavaderos, vigilantes mandarinas podridas programas de televisión motores de autos / muertes de garzas, muertes de patos a la orilla de los charcos. EL MAR AFUERA ESTÁ EL MAR, las caderas de ángeles, los burós. Mediodía nublado en pueblo de costa: desodorantes de hotel, billares atascados (recogemos caracoles rotos, nos abrazamos en los viajes de camión).
en la playa una mujer obesa sentada en una silla de madera parece meteorica seca, su redondez le da sentido al mar. A su espalda se estaciona un Valiant viejo con caracoles en la cajuela y el techo / bebemos refrescos en las tardes con el pescador / lavan los kioskos a cubetadas mientras amanece y oscurece, son más hermosas las parejas yucatecas que las europeas /
estiramos todo lo que nos ha nacido hasta hoy. El tráfico de carros y las niñas que se detienen a amarrase el suéter, todo puede ser tan suave, tan grande / sillas vacías (nos besábamos las manos de tanta dulzura).
trepados en un autobús deslumbrante nos fuimos a la confusión de tobillos y espaldas, volteando a ver los cuerpos, los cuadernos con tareas, los petrificados pechos callejeros / a Rubén se le iba escurriendo el agua salada por las narices / sabíamos que existe un futuro para florecer / brilla el vidrio la lluvia de zanabria / (botellas de cerveza y pechos llenos de oceáno).
en el balneario bailamos con la orquesta y los proletarios olorosos a alberca, pongamos los omóplatos en todas las orillas del mundo, desesperémonos más.
desde lejos miramos nuestras motocicletas rojas estacionadas en la arena. El barrio más hambriento de progreso junto a un lago sucio / sobre las motos cruzamos cementerios, refresquerías. balnearios abandonados con restos de esculturas blancas rotas entre la arena, pedazos de cuerpos y plazas con canchas de basquetbol.
jóvenes del mar con quienes reposar espalda-con-espalda, recargados en las mesas verdes de la playa con ramas y caracoles rotos, estuvimos bajo enormes nubes que nacían y desnacían como si fuera el principio de la vida, como si el cuerpo humano fuera en realidad un soplo inoloro intuitivo, junto a ellos bebimos leche con azúcar en Chichilú.
vivimos cada hora hasta que nos entraron todos los rayos de hidrógeno, hasta que aceptamos nuestra edad, entonces ellos nos pasaron una bolsa llena de paletas de guanábana por debajo de las butacas del cinema y sus penes estaban erectos, afuera del alumbrado público y el vapor de agua / el bar apesta /
(Hasta adentro nos quedaron los oceános)
Después de comer algunas muchachas se tienden bajo la sombra de las bardas a leer propaganda capitalista / ¿aprenderán a sufrir y a avergonzarse?, descubrirán un dios grande que les hará sentir la Ternura y las pasiones.
muchos suelos de mosaicos, mosquiteros blancos, fruteros en los comedores, colchas bordadas / cambian los colores del mar / grabados de trasatlánticos y toreros, comimos milanesa en restoranes populares que olían a sobacos y pulmones.
la playa está llena de lanchas abandonadas y de cabecitas animales que no hemos alcanzado un grado superior de racionalidad para existir, flotamos en el agua salada mirando con asombro TODA LA VIDA que está enfrente, la vida que nunca es igual.
familias y parejas tumbadas al azar bajo los soles.
desde dónde has nacido dentro de mi cuerpo? ¿qué encontraremos en tus ojos más lejos?, construirás tu casa con maderas pintadas frente al lago sucio y tu hermosura no terminará nunca.
tomábamos cervezas a las 11 / un puerto vacío / hoteles sucios y bellos, somos las figuras que DAN SENTIDO AL ESPACIO / en la tarde una música de concierto se mete entre los cuartos de paredes verde fuerte y amarillas. En una esquina Ángeles seca su cabello largo desnuda con el cuerpo doblado y los brazos lentos.