el interpretador poesía

 

Poemas

Adrián Lauría

 

 

 

SAN MARTÍN

 

Tu pollera es tan corta nena

no hay inocencia en eso. Date vuelta

miralo si te parece rico guacho

vos también lo sos

Pero mirá:

ahí arriba tenés que hacer valer tus derechos

¡Quién me tocó el culo, negros de mierda!

Porque el San Martín se zarpa

de sudor y gentes

y la noche es calurosa

y no hay nada de inocencia en ese

pedacito de tela.

Pero si llegás hasta Hurlingham

agarrá

por Avenida Jauretche

vivo a un cuadra de la estación

tengo una criolla y me sé cien canciones

compré tinto y cocaína

y tengo el pecho rebalzado de dolor

por favor, vení a meter

tu nariz debajo de mi cuello

que te lo juro por la virgencita del Valle de Famaillá:

voy a quedarme despierto

mirándote la cara

diciéndote en silencio

cualquiera sea el tiempo que dure

esta puta noche

 

 

 

 

 

PERROTIGRE

 

Imagino
que las cinco de la tarde
caen sobre Hurlingham
la mano que aguanta el pucho
se congela, no pienso, estoy vacío
solitario, no me encuentro
pierdo mis palabras
estoy lejos de las personas y del ruido
cruzo Avenida Roca
y ahí está
rascándose las bolas
metiendo la mirada entre los huecos de luz que dejan
las viejas apuradas que nacen de la multitud
que escupe
el tren
mi perro muerto querido viejo y peleón
está piel y hueso
y sus ojos son más grandes
más que antes. Me mira
frunce la trompa
de hiena
muestra sus colmillos
de león
me dice que anduvo de vago
estos meses
que donde mierda me había metido
le ato la bufanda al cuello
y arrancamos
a casa. A mitad de cuadra
ya se quiere pelear con uno
Llegamos y con los ojos llenos de lágrimas
le digo a Juan:


no me van a creer, hermano


acaba de ocurrir
un milagro.

 

 

 

 

EL SUREÑO

 

 

En cuero y short haciendo puerta

piensa y piensa mi viejo

una pava o dos mirándose los pies

las baldosas o el perro

pasará de a ratos un línea seis

pero mas bien es la quietud

 

 

Entonces la tarde

sucede allí, bajo la sombra

de su árbol de vereda de barrio

por donde pasó Evita

en aquella navidad peronista

cuando bajó a Soldati casa por casa

a dejar pan dulce

y sidra

 

Omar Lauría, el sureño, su canto

y su guitarra

todos los ritmos de Latinoamérica

sábado cena show Barracas al Sur

pucho, whisky y estornudos en los baños

el sol no llega

juro que la gente aplaude con rabia

¡Bien señor, bien!

 

 

Un Trapax de dos con cinco

cortada en cuatro cuartitos

mañana mediodía tarde y noche

una y media a veces sino puede dormir

porque piensa y piensa mi viejo

y se enferma de pensar

pero el sueño no viene hasta

pasadas las tres

 

 

Y entonces cae la oscuridad

en el barrio. Me siento a llorarte un rato

es la hora justa para tomar un cartón

y pitar cigarros, pensar y pensar

hasta que la noche nos devore

violentamente

 

 

 

 

 

Adrián Lauría

 

 

 

 

 
el interpretador acerca del autor
 

 

               

Adrián Lauría

Nací en el barrio de Soldati en marzo de 1979, cuatro kilos quinientos. Mucho pibe para una mujer de cuarenta años que decide que su hijo nazca por parto natural. No tengo mucho para decir sobre mí, salvo esta postal: Mi viejo era guitarrero y era cantor, y yo un día me tropecé con su guitarra. Nunca me enseñó un acorde ni una escala ni un arpegio, pero creo que de ahí viene todo. De la madera de su guitarra. Bueno, tengo un grupo de reggae: Claribel Mota, que es la belleza claraoscura hecha canción (al menos así la define mi amigo Cono, aunque yo muy bien no le entiendo). Las cosas que vomito las subo a www.todos-esos-perros.blogspot.com Listo. 

   
   
   
   
   
 
 
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Imágenes de ilustración:

Margen inferior: Benito Quinquela Martín, Fogata de San Juan (detalle).