El
oficio de escribir
1.
¿En qué momento sentiste que ibas a convertirte en un
escritor?
La
tarde en que entré al dormitorio de mis viejos –era grande
y amplio y tenía una mesa delante de la cama matrimonial- y escribí
en un cuaderno una historia que titulé “Pomelo”.
Lo hice como un juego más –tenía 11 años-.
2.
¿Qué influencia tuvo tu familia en tu formación
literaria?
Mi
familia es la primera narración. Pasé largas tardes en
un costado de la cocina familiar escuchando a mis tías cacareando
con mi vieja increíbles historias, no ya de realismo mágico
pero sí de Realismo Márcico. Mi abuela –que parecía
un líder en el exilio- les mandaba cartas extrañas que
ellas citaban y contestaban dictándolas en voz altas. Sí,
mis tías me llamaban “María”. Decían:
“Ojo que María está escuchando”.
3.
A partir de tus múltiples oficios –narrador, poeta, periodista-
¿qué diferencias y qué similitudes formales ves
en la materialidad de tu escritura?
Yo
sólo escribo poesía. La respiración del texto hace
que sea a veces prosa o poema en versos. El periodismo es un oficio
que rara vez se cruza con la poesía. El periodismo no puede convivir
con el misterio. Wittgenstein decía en su Tratactus que frente
a lo que no se puede hablar mejor callarse la boca. El periodismo no
soporta ese silencio. Habla, habla, etc.
4.
¿Tenés un plan definido antes de comenzar a trabajar en
un texto literario o te dejás llevar?
Sí,
tengo un plan. Que invariablemente fracasa. Y entonces en vez de escribir
yo, dejo que me escriban las situaciones. Hay que tener los pies bien
puestos en la tabla de surf. Si no te vas a la mierda.
5.
¿Qué tipo de ámbito necesitás para escribir?
Cuando
empiezo a escuchar la músiquita puedo escribir en cualquier parte.
6.
¿Escribís en papel o directamente en la computadora?
En
cuadernos y en computadora.
7.
¿En qué momento sentiste que habías adquirido “oficio”?
¿Qué cosas te lo indicaron?
Tengo
oficio en el periodismo. Sé que empiezo una nota y que la voy
a terminar. Qué cosas van en la cabeza y cuál es el foco.
En poesía no tengo oficio.Tengo vértigo.
8.
¿Pensás en un tipo específico de lector al escribir?
Sí,
pienso en mis amiguitos del barrio de Boedo donde crecí.
9.
¿Qué estás escribiendo en este momento?, ¿cuáles
son tus proyectos literarios a corto y a mediano plazo?
Bueno,
estoy escribiendo un libro grande de relatos, una novela, varios ensayos
sobre manifestaciones que me gustan y un libro de poemas que va al tun
tun. Cuando termine todo esto, me voy a quedar callado.
La obra
10.
¿De dónde viene esa constante de tus personajes de vivir
aislados como “islas”, como pasa en la novela corta “Ocio”
y queda sugerido en muchos de tus poemas”?
De
mi maestro Schopenhauer. Básicamente él enseña
que estamos yendo a penales con Caronte y que mientras nosotros pateamos
al medio y despacio, éste lo hace siempre al ángulo.
11.
En tus cuentos y novelas el narrador suele tener una perspectiva bastante
distante, muy distinta al “yo” de tus poesías, mucho
más cargadas de emoción. ¿Qué podés
decir en relación con eso?.
Lo
voy a pensar, no sé.
12.
¿Qué lugar tienen el fútbol y el barrio en tu obra?
El
barrio como caja de resonancia de miles de historias, es la partitura
de mi musiquita. Soy de San Lorenzo, esto tiñe mi personalidad,
es decir, en terminos Heideggerianos : “soy-un-ser-para–la
Copa Libertadores”.
Los
nuevos
13.
¿Qué autores surgidos en los últimos años
te resultan interesantes?
Daniel
Durand, Martín Gambarotta, Alejandro Caravario, Daniel Helder,
Washintong Cucurto, Alejandro Ferreyra, Sergio Raimondi, Juan Desiderio,
Laura Wittner, María Medrano, Roberta Iannamico, Ezequiel Alemián.
14.
¿Esos autores se diferencian de los surgidos en los 80 o en los
70 o sólo los continúan?
Pienso
el arte como un continuo. Lo original es “querer”. Cada
nuevo autor resignifica al anterior, expande la sensibilidad de la época
y hace que el lenguaje brille.
15.
En el caso de que se diferencien, ¿cuáles son los cambios
que notás en la literatura argentina producida por autores nuevos
en los últimos diez años?
Creo
que la literatura argentina, por suerte, perdió seriedad. Se
Sacó al Sabatismo de encima. Pero no perdió seriedad a
costa de ser ridícula (como en Rayuela) si no que se permitió
jugar en serio.
La
literatura y la vida
17.
¿Qué relación existe entre la obra de un escritor
y su propia vida?
La
obra es una parte de la vida del escritor.
18.
¿Escribís acerca de personas que conociste o tus personajes
son producto de tu imaginación?
No
tengo imaginación.
19.
¿En algún momento te autocensuraste por no lastimar u
ofender a alguien?
No.
20.
¿Qué obras y qué escritores te impresionaron especialmente
en tus años de escritor cachorro?
Lo
que escribían mis amigos de la 18 Whiskys, buena parte de la
literatura en lengua inglesa y Giannuzzi, Saer, Gelman, Lamborghini
(Leónidas) Zelarayán (fundamental) Willians, Pound, Cisneros,
Beckett, Kafka, Musil, Piglia, Gandolfo, Gombrowicz, Fualkner, T.S.
Eliot, Larkin, Arlt, Borges, Aira, etc.
Pregunta final
21.
Según tu punto de vista: ¿Cuál es hoy la función
social del escritor?
Hacer
que el lenguaje brille.