ILHUICAC MAMALHUAZOCAN
similar contrario, va con su ir y en su girar resuelve
en rededor de su hambre en donde quedremos ya no verle
no rotar ya más
no rozar de la banqueta cansado con sus los belfos. Ya más no.
El día que impuso la noche a las deagüevo,
sube a la mañana en deladito
y ponerle pues puede el hijodelachingada corazón en su plato corresponsable
con el trocanter trabado, caé
y en de que baja, descienden también las ramas
y tragan (gandir, yantar, jamar...) de su propia condición
venas cavas, las suprarrenales glándulas
su estricto filtro, el estroncio
el astro que lo supuso –trocas y el gineceo en arterias; pinche gandul–
Saturno tangencial bajado de las ramas sin tres anillos.
Y la noche que se fue o llegó –ya lo establecimos endenantes, chingá–
mojadas las almohadas
para que la Gordota que le mercaba el aguardiente sacara lustre al lúmpen
al carambas labregón
y quizá pusiese infusión de yerbadelsapo,
sodio y magnesio, silicio... y el danzón “Masacre”
y el bato “sin oficio ni beneficio” estipuló que de Dios proviene la electricidat
el dominio de la ruindad
Auh campa yesque in cualtin yn icuac nomiquilisque?
el Códice de Aperreamiento –quítencen las cachuchas–: el proceso contra Pedro de Alvarado.
Don Miguel Tlachpanquitzcatzin parla tatacha...
Y ya entonces más mejor en barandilla te miras por dentro y columbras de tus 17 averiguacionesprevias. Devuelves el estómago. Das a los secretarios de actas santo y seña, el oficio y el tu domicilio (in rerum natura), símbolos y signos de la tu pinche perra vida. Tu vida perdida. Pus qué ojete...
LA RAZA-CHINGÁ
Para Cuauhtémoc Patata Blanca Méndez y
Rodolfo Sanabria, ya
Dinero. De entre todos ¿quién puso a rugir las monedas en los cuencos de sus manos?
Quién gritó: “¡contengan al dinero, runfla de cabrones!”.
Por capricho o diversión ¿quién testó el viento por donde transacciona el ulular de los billetes? (os desprecio y desperdicio, dijo testarudo)
¿Quién cazó con sus garras la fiesta del pecunio?
¿Quién trajo a los menesterosos? ¿quién los puso frente al público?
Contundente y sencillo ¿qué a va ser del parné, la morusa, la firulilla en estas pascuas?
¿Quién criminal obtuvo de un labio un crédito / partir el pan y saciarse en su hipoteca?
Pero también ¿quién llevó a las numismas a fundirse en otras partes?
¿Quién entendió algo –o supuso comprender– blandiendo la masa del principio financiero?
¿Cómo carajos no hay liquidez si ya es sábado?
Y los cantantes,
¿a qué hora llegan los cantantes?
EL POETA AL CAERSE SE SALE DEL POEMA
Que caiga la cabeza
que caiga fuera del cuerpo la cabeza
Rechinampa para las rodillas necias
Que tiemble el mercado Abelardo L. Rodríguez
y de paso la iglesia de San Sebastián
la Difussa var Aphrodisiaca como agua de uso
Que venga por mí Zaida, la cantante de la Sonora Dinamita
(no tiene madre)
o Daniela Michel
o Serena Williams;
un pacto con vaso de agua
para firmar la asesoría a Roberto Madrazo
y que me expida un cheque en dólares…
Que escuchen del abuso los pulmones
el repelente paisaje de avionetas
El odio que al amor reemplaza y es el mismo en donde éste repercute
–qué largo verso–
El amor que eran dos y que debido a la política económica pasa a ser ninguno o uno en su mísera razón de nadie
–qué larguísimo verso–
Que en su fulgor caigan también los ojos
y el débil equilibrio de la mente,
y ya en esas
el sujeto, el espejo y el desprecio que me tiene el mundo que tú habitas;
que caiga el Consejo de Administración de Merrill Lynch
pero no los pocos yaquis
ni las matemáticas y su esplendente continuidad
Que la mano vaya con otra mano al parque
o a espiar palpando su mutua biología
y que esa sea la mano y la otra, la otra mano…
Que caiga primero el cuerpo –en fin–
y luego lo que de él piensa la cabeza.
PHOERRE
Reyna de sangre: el bosque
Comenzó a arder cuando te fuiste.
Eras demasiado hermosa para ser cierta
Y demasiado cierta para que duraras
Reyna de sangre
Que has puesto definitivamente
Tus manos en mis sienes
Reyna de la hemoglobina
Fundada con tu imperio entre mis vértices
Reyna de las estaciones enloquecidas
Reyna de los ensayos nucleares
Reyna de las desastrosas corporaciones
No has descendido a certificar tus corolarios
El efecto de la bruma en tus lápices labiales
Fundidos con la ginebra, la plata y las sociedades
Reyna de la sangre del rock
Reyna de los príncipes lebreles
Princesa de los últimos ciclistas
Reyna de todas las multitudes
BOCA AZUL
-Vera Larrosa, 1957.
Los dos hombres que amo son viciosos
pero adorables
les he mandado flores a su camarote
y versos bellos y versos malos
parece que yo fuera el caballero en vez de la dama/
Uno toca el piano
saliendo algodones de sus dedos
como un frankestein risueño y peludo canta una
balada/
El otro ha cruzado muchos puentes sin vibrar
siquiera/
y me ha prometido su lengua de buen príncipe/
Mi boca azul grita en los músculos
no hay mejor loción que ésta:
el vaho,
la mujer/
Amo al joven y al viejo sin voltear a ver collares
escarlata,
ya he lucido los adornos en el palco y flotando entre
carcajadas
donde mis amigas/ dicen que a los cuarenta se harán
cirujía plástica/
Talqueada estoy por los vientos/
la repisa/
también las figuritas de shadró han sido votadas de
-ay, esos vientos/-
talqueada voy al espejo a sorprender a mis mejillas,
más que rubor/
más polen/
¿Cuándo seré amada en los hoteles y en los campos?
¿Cuándo peinaré la melena larga o corta de mis
señores?
El frasco de pastillas suicidas
viajará en mi carne/
Habrá un drama hasta en mis calcetines si el impacto
y el éter florecen/
Ya no resisto los abandonos,
la culpa ha empezado a soltar un resplandor de oros
y zafiros
Los dos hombres que amo son viciosos
pero unos encantos
pero unos elefantes.
Para ellos soy un diminuto grano de pimienta/
El frasco,
las migajas empiezan a caminar en el tocador/
Mis amores abren sus piernas lanzándose al terror
el terror de una putanga en minifalda/
El frasco de pastillas está bailando/
tomo una tomo dos de ésas migajas azules
hasta nunca culo flácido
nada supiste de dóciles vestidos/
Hasta nunca horizonte de machos/