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María Pía López. Lugones: entre la aventura y la Cruzada. Buenos Aires, Colihue (Colección Puñaladas), 2004.

por Pablo Martínez Gramuglia

 

 

      

 

 

 

 

 

 

En este trabajo, la prosa exquisita y tajante de María Pía López encuentra un tema sobre el cual la historia intelectual y cultural ha vuelto una y otra vez: el papel desempeñado por Lugones en la esfera pública de argentina a lo largo de más de cuarenta años (desde sus primeras publicaciones cordobesas en 1895 hasta su suicidio en 1938). La intención no es una biografía ni una crítica de sus obras, sino recurrir a la figura de Lugones como intelectual clave en la vida social y política de la Argentina. El texto está organizado en tres secciones fundamentales, destinadas a distintos aspectos de esa vida pública: el “proyecto vital” del poeta como tal, su pensamiento político (con los particulares giros que toma en cada caso) y los procedimientos de consagración y canonización que lo llevaron a ser “el poeta nacional” (y también las estrategias de las vanguardias que iban a cuestionar ese lugar consagrado).

Para ello, López ha combinado una escritura ensayística que no se achica frente a la ambición estilística (aunque algunas veces el mecanismo de la yuxtaposición de referentes como recurso explicativo canse un poco(1) ) con un uso inteligente y profuso del archivo. En este sentido, la sección segunda, “La política y los demonios”, es probablemente la más rica, pues en ella estudia con particular detenimiento el trayecto político de Lugones a partir no sólo de su producción literaria y teórica, sino específicamente de textos más coyunturales, publicados en la prensa periódica, en los cuales las posiciones cambiantes no se pueden atribuir a la esquizofrenia o al capricho, sino a aquello que informaba el mismo diario unas páginas más adelante o más atrás, es decir, al contexto histórico particular de cada caso. La voluntad de entender el camino que va de la izquierda juvenil a la derecha senil, “en una topografía política clásica”, según López, pone el acento en ese camino y en sus paradas intermedias, en los que el análisis de las posiciones se torna mucho más rico que considerar su conducta como la traición a los ideales socialistas o la llamada al orden y a la verdad que han visto otros críticos. Así analizados, los cambios radicales de Lugones se explican (sin por exculparlos) tanto por ciertos acontecimientos históricos (su abjuración del liberalismo y la Gran Guerra, la adopción del fascismo y la Marcha sobre Roma, la tardía aceptación de un cristianismo del que siempre había abjurado y el ascenso de Franco, etc.), como por intereses personales y por la evolución dentro de su propia lógica de un pensamiento que siempre privilegió la potencia por sobre la razón. La línea vital dibuja, para López, pese al zigzag que explica con tanto empeño, un sendero que va de la libertad individual en el anarquista de los 90 al orden colectivo del integralista de 1936-38 (cabría preguntarse, para seguir el juego abierto por este texto, qué pasa en ambas coyunturas con la libertad colectiva y el orden individual).

El mismo trabajo de archivo concienzudo y analizado con profunda inquisición aparece en la tercera parte cuando López desentraña el modo en que las vanguardias criollas encararon a lo largo de la década del veinte la destrucción discursiva del legado lugoniano desde diversas publicaciones. La única crítica que le cabe, en todo caso, es que el acento está puesto (tal vez demasiado) en la operación de Borges, que va “del parricidio al discipulazgo”; estudia, pero con menor detenimiento (por una razón lógica, después de todo: el lugar que Borges ocuparía a partir de un par de décadas después en la cultura argentina), a los otros intelectuales del período: Marechal, Girondo, Mariani, Rojas Paz y varios más (aun la muda censura de Macedonio Fernández) que tomaron para sí la tarea de cuestionar estética y políticamente al bardo cordobés. Explicar en profundidad cada una de estas críticas demandaría, es cierto, no un libro sino una biblioteca, pero lo que señalo en realidad es cierto engaño retrospectivo que lleva a pensar que una crítica de Borges tenía mayor peso que la de sus camaradas intelectuales en esos años.

A cada una de las tres secciones mencionadas, López agrega unas “Apostillas” en las cuales incluye cierto derroche crítico: ejercicios de lectura que no encajan en el argumento principal de cada caso cuya riqueza, sin embargo, la tienta lo suficiente como para incluirlos en el texto. Es una suerte para nosotros que se haya dejado tentar de ese modo, pues allí vuelve sobre las ficciones (poemas, cuentos y una novela) para darnos interesantes análisis textuales más acotados y menos generales, pero igualmente importantes para entender a este intelectual que, pese a las críticas y denuestos que acumulan, no deja de ser central a la hora de saber algo más sobre nuestra condición argentina.

 

Pablo Martínez Gramuglia

 

NOTAS

(1) Mecanismo que, en general, cierra el parágrafo como conclusión que no cierra, sino que requiere un esfuerzo del lector para establecer la conexión causal. No es por vagancia, como pareciera por la mención del “esfuerzo”, el reclamo, sino porque la conclusión no dicha, en todo caso, se torna imposible de impugnar: después de todo, López no ha hecho más que sugerirlo. Un ejemplo al azar: “De los dioses iniciales al diálogo solitario con Dios; del grito frente a la multitud al monólogo de despedida; o de “Los Mundos” al Tropezón, Lugones se desliza a la soledad total”; una punta de ideas e hipótesis en tres líneas, es cierto, pero todas ellas intuídas o sugeridas y puestas en serie como equivalentes (cuando en realidad no lo son).

 

 
el interpretador acerca del autor
 

 

               

Pablo Martínez Gramuglia

pmgram@gmail.com

Ha publicado trabajos sobre la poesía gauchesca, el ensayo argentino en el siglo XX, el cine argentino y la literatura colonial. También da clases de varias cosas y tiene una vida mayormente ordenada. Su libro de poemas Guayaquil city será publicado a comienzos del año que viene. Escribe infrecuente pero irregularmente en http://trompadademogolico.blogspot.com/

Publicaciones en el interpretador:

Número 19: octubre 2005 - En las entrañas del monstruo -Impresiones de viaje- (aguafuertes)

Número 28: septiembre 2006 - Ensayos sobre Lugones -Incluye reseñas de Una república de las letras, de Miguel Dalmaroni (Beatriz   Viterbo, 2006), y Lugones, entre la aventura y la Cruzada, de María Pía López   (Colihue, 2004) (libros)

   
   
   
   
   
 
 
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Imágenes de ilustración:

Margen inferior: Francisco de Goya, El perro semihundido (detalle).