ahora veo.
es acostarse en el pasto
el piso de cemento no amortigua la mala onda
pero igual bailamos
pusimos cartones y bailamos.
me aplastó la cara el culo de uno
con ese hable de poesía
él me dijo que era lo único que podía leer fumado
aunque había leído poco
y por el calzón se le escapo un huevo
el derecho.
por momentos me sentí un tonto
hablaron de tao y yo no sabía nada
del shin y yo nada.
Meditaban.
tenía un afro otro
y el día que llegamos cayó bien.
después no,
y así todos.
*
una mañana nos despierta cuando tiramos los colchones al piso
pero si me acerco yo te despierto
y si me meto te destapo.
la distinta altura de los colchones es excusa
de lejanía tapada
la cara llena de pelo
no se te ven los ojos.
dormida.
no hay cambio en mi distancia.
*
a tu hermano.
amarillo de infancia,
de rulos que cablean con la tierra.
sin vueltas te cortan
el pelo
y es mas cómodo
para darle sentido a las cosas y que a todos les guste.
castaño y ceniza.
la propaganda insiste,
dejale una maraca en el piso.
Martín Muñiz