I
No quiero ir a la escuela hoy. Mamá dice que vaya igual que después me cuenta lo que pasó pero yo quiero quedarme en casa y escuchar la radio con mis hermanos y mis papás. Soy la única que no va a estar a la hora del sorteo. Encima en la escuela nadie entiende nada. Mis amigas no tienen hermanos grandes como yo entonces no saben ni que existe todo eso.
Podría ir y después decir que me duele la panza así mamá me viene a buscar. Yo vivo a la vuelta de la escuela así que no tardo nada. Creo que el sorteo es a las once así que en el segundo recreo puedo decirle a la maestra que quiero llamar a mi casa porque me siento mal.
II
Mi banco está al fondo porque soy bastante alta. Mis amigas están un poco más adelante. Yo me siento con Emilio. A veces peleamos y a veces nos llevamos bien. Le pregunto si sabe lo del sorteo y dice que más o menos. Le pregunto lo de los números altos y bajos porque ayer me lo explicó mi hermano pero no entendí bien. Emilio dice que no sabe pero le parece que si a una persona le sale un número bajo está afuera o está adentro. ¿Pero afuera o adentro? Al final Emilio nunca me ayuda en nada. Para mí que los que hacen el sorteo eligen un número cualquiera y después dicen que los números más bajos entran o se salvan. Y lo mismo con los números altos. Lo que no sabemos es si los números que salvan son los altos o los bajos.
La maestra dice que me calle. Siempre me callan cuando yo no hablo. Era Emilio el que hablaba pero la maestra dice que soy una cotorra. Emilio se ríe de mí y yo le doy una patada por abajo del banco.
III
¿Y si uno va y otro no? Tengo dos hermanos de la misma edad. Gabriel es hijo de mi papá y Hernán es hijo de mi mamá. Porque mi mamá y mi papá antes de casarse y tenerme se casaron con otros y tuvieron hijos. Por eso mis hermanos son tan grandes y mis papás un poco viejos. Ayer mi papá dijo que Gabriel se puede salvar porque tiene pie plano y por eso se salvan muchos.
IV
Primer recreo. Las chicas bailan. Yo me sé todos los pasos pero no quiero. Mejor me compro un alfajor. Me haría pasar por enferma en el segundo recreo pero me da miedo que me descubran o que mamá me rete. Emilio juega al fútbol con los varones. La señora del kiosko escucha la radio. Hay mucho ruido y no puedo escuchar. Igual todavía no empezó. Es temprano. Me parece que escucha las noticias. Quiero ir a casa y escuchar el sorteo con mis hermanos. Tengo miedo de que se vayan mucho tiempo. Cuando se van de vacaciones y llaman yo le arranco el teléfono a papá así hablamos y ellos me cuentan dónde están y qué están haciendo. Me traen re buenos regalos. Mis hermanos son tan grandes que se van de vacaciones con sus amigos aunque a veces vienen unos días con nosotros. Si alquilamos una casa en la playa ellos siempre vienen. Con esto del sorteo me parece que si se van no es como las vacaciones. Que se van más tiempo y a un lugar más feo. No sé si pueden llamar. ¿Si hay guerra los mandan?
V
Emilio dice que no sabe lo de las guerras. Él tiene una hermana más grande y tampoco es tan grande por eso no sabe bien lo del sorteo. Aparte ella es mujer y el sorteo es para hombres nada más. No sé a quién preguntarle. Prefiero no preguntarle a nadie. Mis amigas no saben nada. Casi todas tienen hermanitos o hermanos que les llevan más o menos dos años. La maestra dice que en la última hora viene la regente a tomar dictado. No me puedo ir a casa entonces. En los dictados siempre me va bien.
VI
Timbre del segundo recreo. Las chicas salen todas a jugar al elástico. Me preguntan si voy. La maestra está en la puerta del aula y cuando salgo me pregunta si me siento bien. Le diría que me duele la panza y que quiero irme a casa pero no le digo nada por el dictado. Voy con las chicas pero no juego. Voy al kiosco. La señora sigue escuchando la radio. Ya falta poco para que empiece. Quiero escuchar el sorteo... Me pregunta por qué y le cuento de mis hermanos. Ella dice que lo va a escuchar pero que es en hora de clase y me cuenta que a su hijo también lo sortean hoy. Le digo los nombres de mis hermanos así después me dice qué pasó pero ella dice que es por número de documento no por nombre. Yo no sé el número de documento de mis hermanos.
VII
Ya son las once. En un ratito viene la regente. La maestra repasa las últimas reglas que aprendimos así no nos equivocamos. Emilio dice que si me patea la pierna es para que le muestre mi hoja. Él tiene un montón de faltas. Levanto la mano porque quiero ir al baño.
Le pregunto a la señora del kiosko si ya empezó el sorteo. Dice que sí. Está pegada a la radio como papá cuando escucha los partidos de fútbol. ¿Qué números saldrán? Quiero llamar a casa... La señora habla bajito. Para mí que está rezando. Ahí viene la regente. Me pregunta qué hago en el patio. Fui al baño. Vamos al aula. Entramos y todos se paran para saludar. Quiero volver al kiosko. Voy rápido a mi banco y saco una hoja.
VIII
Los que entregamos salimos al patio. Voy al kiosko. La señora me dice que el sorteo terminó y que su hijo está adentro. Parece triste. Lava unos vasos. Como no sé qué decirle vuelvo al aula. Si mis hermanos entran le voy a preguntar a la señora el nombre de su hijo así se hacen amigos.
IX
La maestra da la tarea y suena el timbre de salida. Busco y ahí está mi mamá. Salgo corriendo. Me da un beso pero no dice nada. ¿Y?
X
Llegamos a casa y Hernán está llorando. Me abraza y a mí me impresiona un poco porque llora y porque no me gusta que me abrace. Se va mucho tiempo y debe ser feo porque sino no lloraría así como llora. Yo le digo a mamá que mañana no quiero ir a la escuela. Me quiero quedar en casa con Hernán. Ella dice que sí que puedo quedarme.
Marina Kogan