Verano
en Buenos Aires
Lecturas
Enero
es un mes con poco movimiento en Buenos Aires. Algunos elencos se van
a hacer la temporada a distintos puntos más turísticos,
otros simplemente se toman merecidas vacaciones. La cosa es que la oferta
de espectáculos se reduce considerablemente. Por eso, en vez
de centrarme en la cartelera, esta vez me voy a dedicar a recomendar
algunas lecturas y lugares.
Librerías
de teatro. En la mayoría de las librerías, la
sección “teatro” ocupa una prioridad equivalente
al “sector no-fumadores” de un bar tradicional: dos mesitas
al lado del baño. Creo que compite con la sección “poesía”,
y muchas veces hasta pierde ante ella. Sin embargo, hay algunas pocas
librerías, raras avis, que le dedican a la actividad teatral
un espacio protagónico.
La
librería Cortázar, o más conocida como la del Centro
Cultural de la Cooperación, tiene lo último editado en
libros y revistas de teatro. Si uno está ávido de novedades,
ése es el lugar. Por ejemplo, se pueden encontrar los dos tomos
de nuevo teatro francés editados por Atuel para el festival de
Tintas Frescas. También es el único lugar donde se consigue
el CD de la revista Funámbulos (del que hablamos el mes pasado).
Y más allá de libros de teatro, es una de las pocas que
exponen en un lugar privilegiado una importante cantidad del catálogo
de Eloísa Cartonera. La Librería Cortázar está
ubicada en Corrientes 1543.
Pero,
quizá la librería más emblemática para los
teatristas es Fray Mocho, ubicada en Sarmiento y Callao. A mitad de
cuadra de una calle tranquila y arbolada, con su clásico toldito
y una vidriera con novedades y saldos de lo más variados. No
se deje confundir por lo caótico de la decoración del
local. Las novelas y libros de autoayuda con que se encuentre en primera
instancia son solo una distracción para amateurs. Deberá
atravesarlas y continuar con su objetivo. Tal vez, también deba
esquivar al enorme gato que suele dormir entre los libros. No tema,
es inofensivo.
Se
corrió la voz de que Fray Mocho es la versión local de
la librería de Harry Potter y tuve la gracia de comprobarlo yo
misma. Los libros aparecen y desaparecen casi a la vista de los clientes.
Además
de las novedades, en Fray Mocho se puede conseguir la mítica
colección Talía de teatro argentino, revistas “Bambalinas”,
números atrasados de revistas de teatro internacionales como
LATSA o Conjunto, la revista Teatro XXI que edita el GETEA y, dependiendo
de la suerte de cada uno, libros inhallables en ningún otro lugar
de la ciudad. Pero para eso hay que insistir, no basta contar con la
buena suerte y la eficacia de los amuletos. Fray Mocho está ubicada
en Sarmiento 1832.
Tennessee
de saldo. Paseando por Corrientes se pueden encontrar los dos
tomos de El país del dragón de Tennessee Williams
editado por Losada. Es una colección de obras cortas pero inquietantes
de uno de los más grandes dramaturgos del siglo XX. El tomo 1
abre con En el bar de un hotel en Tokio, lugar donde una cincuentona
alzada pone a prueba la paciencia oriental del mozo mientras su marido,
un artista plástico de renombre sufre un colapso nervioso. Cualquier
cosa puede suceder. El libro se completa con Estoy en llamas dijo
el Fénix, donde se recrea los últimos momentos de
D.H. Lawrence; La mutilada, donde la risa y la piedad se conjugan
para crear personajes que transitan por los bajos fondos de New Orleans
y No puedo imaginar el mañana, una historia de amor
triste y crepuscular. Trazos cómicos alternan con situaciones
de profundidad dramática que sorprenden también por la
brevedad y economía del planteo. Completan el segundo tomo las
obras Confesionario, El ataúd de vidrio esmerilado,
La Gnädiges Fräulein y Un análisis prefecto
dado por un loro. También están saldados otros libros
del autor como La noche de la iguana y Advertencia para
barcos pequeños. Se consiguen a cuatro pesos cada tomo en
la Librería La Cátedra, Corrientes 1553.
Entrevistas
del Paris-Review. Hace un par de años, la editorial
El Ateneo lanzó una colección de entrevistas a escritores
realizadas por la revista Paris-Review. Uno de estos libros está
dedicado a dramaturgos y responden autores teatrales tan variados como
Neil Simon y Tom Stoppard, Arthur Miller y Harold Pinter. El libro sigue
un criterio cronológico según fueron realizadas las entrevistas
y así atraviesan casi todo el siglo pasado. Las respuestas son
muy variadas, casi tanto como las diferentes propuestas estéticas
de los autores. La entrevista que abre el libro es la de Eduard Albee
quien expone todo su desencanto por el sueño americano. En perspectiva,
los dramaturgos se presentan a sí mismos como formando parte
del universo dramático que ellos mismos crean. Tranquilamente
podrían ser personajes de sus obras. La entrevista más
extensa del libro es la de Neil Simon, el autor de Perdidos en Yonkers,
Extraña pareja y otras comedias que tuvieron muchísimo
éxito en Brodway. Él afirma que “las comedias de
hoy serán las tragedias del futuro” argumentando que el
humor cambia con el tiempo y que escribir comedias es escribir teatro
y no simplemente hacer reír con chistes fáciles. Harold
Pinter resulta un exponente del teatro universitario y Tom Stoppard
habla también de su desempeño como periodista y crítico
teatral.
Uno
de los intereses centrales de las entrevistas es hacer que los autores
hablen acerca de cómo escriben. Así, el lector siente
que puede curiosear en la intimidad de la práctica de la escritura
dramática. Las respuestas difieren también muchísimo:
si hacen plan o no de la obra, si representan las voces de los personajes,
si rescriben a partir de la puesta en escena… El otro aspecto
que toman las entrevistas es el carácter público de estos
autores. Por ejemplo, a Arthur Miller no dejan de preguntarle por su
matrimonio con Marilyn Monroe.
El
libro se cierra con una entrevista a Tennessee Williams. La peculiaridad
de la misma es que borraron las preguntas y pusieron títulos
para reemplazarlas. El efecto que crea es de mucha intimidad y crudeza
en los testimonios del dramaturgo. La colección de entrevistas
del Paris-Review se consigue en las librerías El Ateneo.
©María
Bayer